Впервые с 2010 года Испания потеряла туристов

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В июле 2018 года Испанию посетило 9,98 млн иностранных туристов, что на 4,9% меньше по сравнению с аналогичным периодом прошлого года. Это самый значительный спад за последние восемь лет. Он связан с сокращением туристического потока из Соединённого Королевства, Франции и Германии.

Число визитов британцев сократилось на 5,6% до 2,2 млн, французов – на 11,4% до 1,4 млн, немцев – на 6,2% до 1,3 млн. Также в июле приехало на 4,9% меньше туристов из Нидерландов (530 тысяч) и на 6% меньше – из Италии (480 тысяч). С другой стороны, турпоток из скандинавских стран вырос на 0,2% до 760 тысяч, а из США – на 12,7% до 360 тысяч.

С начала года общий поток иностранных туристов показал небольшой рост в 0,3%. По данным Национального статистического института, в общей сложности в Испании за 7 месяцев побывало 47,09 млн иностранцев.

Также сообщается, что в июле излюбленным направлением иностранных туристов в Испании были Балеарские острова, на которые пришлось 24,4% общего потока, или 2,43 млн визитов. В то же время по сравнению с предыдущим годом наблюдался спад на 2,2%.

В Каталонии в июле число туристов из-за рубежа упало на 6,7% до 2,38 млн, в Андалусии – на 2,2% до 1,32 млн, на Канарских островах – на 5,6% до 1,12 млн, в Валенсийском сообществе – на 6,9% до 1,13 млн. В Мадриде, напротив, был зафиксирован рост туризма на 7,7% до 620 тысяч человек.

Иностранцы также стали меньше тратить в Испании. За июль они оставили в стране 11,7 млн евро, на 0,9% меньше в сравнении с прошлым годом. Средние расходы на человека при этом выросли на 4,2%, а ежедневные траты – на 9,5%.

За первые семь месяцев расходы иностранных туристов составили в общей сложности 50,7 млн евро, что на 3% выше прошлогоднего показателя. Среднестатистический иностранец потратил в Испании 1777 евро за поездку, а ежедневно он в среднем платил 152 евро.

La industria turística se convirtió en la locomotora que más empuje demostró durante los peores años de la crisis, creciendo a un ritmo del doble que la economía nacional. Pero la gallina de los huevos de oro comienza a presentar signos de fatiga e incluso de agotamiento en algunos destinos de sol y playa. Después de acumular varios récords históricos en la llegada de visitantes internacionales en los últimos años, por primera vez desde 2010 el pasado mes de julio la cifra de turistas extranjeros que eligieron España para pasar sus vacaciones cayó, hasta quedarse en diez millones de visitantes. Y el descenso resulta significativo, ya que supone una bajada del 4,9% en comparación con el mismo mes del año anterior, según la estadística de Movimientos Turísticos en Fronteras, Frontur, publicado ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). A pesar de que el dato ha hecho saltar las alarmas del sector turístico más conservador, no hay por qué entrar en pánico, ya que, incluso, puede verse como algo positivo para el sector: «Que nadie se ponga nervioso, porque la industria turística tiene la madurez y la solvencia suficiente como para salir airoso de este cambio de tendencia. Se trata de un reajuste que en cierta forma era de esperar, ya que 2017 fue un año excepcional y extraordinario en el que se lograron datos de ocupación difíciles de superar», asegura Juan Molas, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos, Cehat, quien hace hincapié en que «aunque en julio la llegada de visitantes desciende, en el acumulado del año se mantiene una estabilidad positiva, con más de 41,1 millones de turistas, lo que implica un incremento del 0,3% si lo comparamos con el mismo acumulado del año anterior». La caída en el volumen de viajeros también ha resentido la cifra de gasto que dejan los turistas en nuestro país. De hecho, el consumo total realizado por los visitantes internacionales en julio alcanzó los 11.747 millones de euros, un 0,9% menos que en el mismo mes de 2017, según la Encuesta de Gasto Turístico publicada ayer por el INE. A pesar de ello, en el acumulado del año el dato es bueno, ya que durante los primeros siete meses de 2018 los turistas gastaron 50.691 millones de euros, un 3% más que en el mismo periodo del año pasado. «Por eso no podemos hablar de pérdidas económicas a pesar de la ralentización del sector», advierte Molas. De hecho, en julio el gasto medio por viajero rozó los 1.177 euros, lo que supone un incremento del 4,2%, mientras que el gasto medio diario fue de 152 euros, lo que significa un aumento del 9,5%. «Así, el cambio de tendencia puede presentarse como algo positivo, ya que vienen menos viajeros, pero éstos gastan más en el destino. La cifra récord que nos ha obsesionado en los últimos años no nos lleva a ningún lado y resulta mucho más inteligente pelear porque los turistas gasten más, ya que eso asegurará un modelo turístico sostenible y diversificado sin dar pie a la masificación de los destinos», afirma David Mora, consultor turístico.

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