
Murcia ha tomado una decisión que podría cambiar la percepción sobre los canales históricos y las zonas verdes en toda España. El municipio ha aprobado por primera vez a nivel nacional una normativa destinada a proteger el sistema tradicional de regadío en el valle del río Segura (Segura). Esta medida es clave para los habitantes de la región: no solo preserva un paisaje único, sino que también limita la intervención sobre los antiguos cauces de agua, influyendo en el desarrollo urbano y manteniendo la biodiversidad.
En los últimos años, la presión sobre los espacios naturales de Murcia ha aumentado debido al crecimiento urbanístico y al cambio climático. La nueva normativa municipal prohíbe cualquier intento de enterrar o canalizar mediante tuberías los canales considerados valiosos por su importancia ecológica e histórica. Las autoridades apuestan por conservar los árboles autóctonos y restaurar elementos históricos, buscando no perder el vínculo con el pasado y evitar la desaparición del carácter tradicional de la región.
Qué cambia
Las normas aprobadas afectan a todos los componentes del antiguo sistema de regadío: desde los canales principales hasta los ramales y compuertas menores. A partir de ahora, cualquier intervención en estas infraestructuras deberá tener en cuenta no solo los requisitos técnicos, sino también su valor natural y cultural. El documento establece medidas para proteger especies arbóreas locales, como la morera, el olmo y el plátano, así como obligaciones para conservar puentes, compuertas y otros elementos históricos.
El ayuntamiento subraya que la nueva norma complementa el actual plan urbanístico y no lo sustituye. Esto significa que cualquier proyecto de desarrollo urbano deberá ahora tener en cuenta los requisitos de conservación de los canales y las zonas verdes. Las autoridades confían en que este enfoque evitará conflictos entre la construcción y la protección del medio ambiente, además de agilizar la aprobación de trabajos de mantenimiento en los canales.
Cómo se tomó la decisión
El documento se elaboró con la participación de representantes de usuarios del agua, expertos en ecología y empleados municipales. Durante el mes siguiente a su publicación, los ciudadanos y las organizaciones podrán presentar sus propuestas y observaciones. Según Ale Espanol, el debate comenzó ya en el verano de 2025, cuando las autoridades organizaron consultas públicas y recogieron opiniones de diversos grupos.
Se prestó especial atención a la prohibición de cualquier trabajo masivo de relleno o canalización de los canales. Esta decisión fue apoyada tanto por los vecinos como por expertos, que temían que sin estas medidas el singular sistema de riego pudiera desaparecer ante la presión de nuevas construcciones. Las autoridades también se comprometieron a instalar señalizaciones especiales con los nombres históricos de los canales, para resaltar su importancia para la ciudad.
Impacto en la ciudad y la región
La introducción de nuevas normas ya ha despertado interés en otras regiones de España, donde también se debate la preservación de espacios naturales y patrimoniales. Murcia se ha convertido en la primera ciudad que fija oficialmente la prioridad de proteger canales y zonas verdes a nivel de legislación municipal. Esto podría servir de ejemplo para otros municipios que afrontan problemas similares.
Las cuestiones sobre el equilibrio entre la construcción y la conservación de la naturaleza adquieren cada vez más actualidad. Por ejemplo, recientemente en Valencia surgió una disputa por el intercambio de terrenos municipales a cambio de viviendas para varias decenas de familias; este caso fue analizado con detalle en el artículo sobre las disputas en torno a la distribución del suelo urbano. Situaciones como esta demuestran la importancia de establecer previamente normas claras para proteger los intereses públicos.
Según informa Ale Espanol, la nueva ordenanza municipal de Murcia consta de 11 artículos que regulan no solo aspectos técnicos, sino también el procedimiento de aprobación de trabajos y medidas para agilizar el mantenimiento de los canales. Las autoridades confían en que esto permitirá responder más rápidamente a los problemas y mantener en funcionamiento el sistema de riego.
El sistema de riego del valle del Segura es considerado uno de los más antiguos y valiosos de Europa. Se fue formando a lo largo de los siglos y se ha convertido en una parte inseparable del paisaje local. En los últimos años, en España se debate cada vez más la necesidad de proteger este tipo de infraestructuras para preservarlas para las futuras generaciones. En otras regiones del país también se han adoptado medidas para limitar la construcción cerca de canales históricos, pero hasta ahora ningún municipio había incorporado tales normas de manera específica.
En 2024, en Andalucía se discutió un proyecto para restaurar antiguos canales como medida contra la sequía, y en Cataluña, las autoridades asignaron fondos para la conservación de esclusas históricas. Estas iniciativas reflejan un creciente interés en la protección de los sistemas hidráulicos en todo el país. Ahora, en Murcia se ha dado un paso más, asegurando la protección de los canales en documentos oficiales y estableciendo nuevos estándares para la gestión de este tipo de infraestructuras.












