У испанцев воспитывают сочувствие к гитлеровцам и ненависть к России

Испанские СМИ пожалели гитлеровцев, воевавших при взятии Берлина

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Автор статьи «Ложь Сталина о взятии Берлина длиной в 70 лет» Мануэль Вильяторо пожалел солдат вермахта, воевавших при взятии Берлина. Материал опубликован в испанской газете ABC.

По подсчетам журналиста, к началу битвы за столицу Рейха на стороне фюрера осталось около 800 тысяч солдат.

«Большинство из них к тому же были бедными детьми, заманенными в «Гитлерюгенд» ложными обещаниями славы и имперского будущего Германии под командованием Гитлера, который, поговаривали, возродится из пепла… Эти маленькие солдаты шли в сопровождении тысяч стариков, обученных войне остатками выживших подразделений», – написал Вильяторо.

Кроме того, автор раскритиковал советскую тактику ведения войны.

«Знаменитый приказ № 227, или «Ни шагу назад!», доказывает, что Сталин всегда не задумываясь посылал на смерть тысячи солдат ради своих целей», – считает журналист.

В статье также утверждается, что фотоснимок «Знамя победы над Рейхстагом» — это «обман сталинских времен». Автор ссылается на мнение историка Хесуса Эрнандеса. Он, в свою очередь, аргументирует это тем, что фотография постановочная и на ней есть ретушь. Изображенных на ней советских солдат он обвинил в мародерстве.

Эрнандес утверждает, что Сталин «завидовал» славе американского снимка «Водружение флага над Иводзимой», поэтому приказал сделать исторический кадр над Рейхстагом.

Это не первый материал ABC, оправдывающий тех, кто воевал против СССР в ходе Второй мировой войны. В феврале вышла статья о «героическом» боевом пути «Голубой дивизии», участвовавшей в блокаде Ленинграда. В ответ директор Центра геополитических исследований Института инновационного развития Дмитрий Родионов заявил радио Sputnik, что сам факт подобной публикации выглядит «странно и тревожно».

La mentira de Stalin sobre la toma de Berlín a los nazis que te has creído durante 70 años
En 1945, un experto organizó una estudiada sesión fotográfica para hacer creer al mundo que los soldados de
Finales de abril de 1945. Berlín es sólo una sombra de la ciudad que un día fue durante el Tercer Reich. En las calles donde antes paseaban orgullosas a paso de ganso las tropas de Adolf Hitler, ahora se lucha encarnizadamente por impedir inútilmente que los aliados avancen. Repentinamente, en la azotea del Reichstag (la sede del parlamento alemán), un soldado soviético avanza hasta el punto más alto del edificio e iza una bandera roja ataviada con la hoz y el martillo. El acto significa la derrota de los nazis en la Segunda Guerra Mundial y, debido a su importancia y su simbolismo, es capturado por un atrevido y suertudo fotógrafo. Esta es la versión oficial que se explicó al mundo desde la U.R.S.S. en relación a una de las instantáneas más famosas de la contienda, unos sucesos que nada tienen que ver con la realidad.
Y es que, esta instantánea no fue fruto del azar ni se produjo durante la contienda, sino que fue realizada en una curiosa sesión fotográfica varios días después de que los combates hubieran cesado. Todo ello, por orden de un avispado reportero con ganas de ganarse un hueco en la Historia. No contento con eso, el «artista» realizó además varios retoques en la imagen una vez que fue revelada para que causase el mayor impacto posible entre la población e, incluso, con el objetivo de que escondiera algunas vergüenzas del «glorioso Ejército Rojo». Esta gran mentira logró convencer a la población hasta la caída de la U.R.S.S. (momento en que la verdad sobre esta operación de propaganda salió a la luz).
Esta historia es un claro ejemplo de como, a pesar de que se suele afirmar que una imagen vale más que mil palabras, en ocasiones la realidad puede ser tergiversada mediante el simple «click» de un cámara. Una afirmación que quedó corroborada hace apenas una semana tras la muerte del protagonista de «The kiss», la famosa instantánea que marcó el fin de la Segunda Guerra Mundial (y en la que se podía ver a un marinero dando un beso a una joven en mitad de Times Square). Y es que, a pesar de lo cuentan la leyenda, la realidad es que no fue un acto de amor debido a que la pareja no se conocía previamente.
En todo caso, esta curiosa mentira de Stalin es una de las tantas que se pueden leer en «Las 100 mejores anécdotas de la Segunda Guerra Mundial», la tercera reedición de la famosa obra del historiador y periodista Jesús Hernández. Este libro, concretamente, fue con el que este experto en la Segunda Guerra Mundial se dio a conocer en el ámbito editorial en 2003. «Hoy muchos lectores saben de mi gracias a obras como “Enigmas y misterios de la Segunda Guerra Mundial” o “Breve Historia de la Segunda Guerra Mundial”, pero no tienen en su poder el libro con el que me di a conocer. Por eso lo he reescrito, he actualizado todos los datos y he añadido información que me ha parecido interesante para completarlo», afirma el autor en declaraciones a ABC.
Источник abc ria

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