Комитет по биоэтике Испании отклонил законопроект об эвтаназии

El Comité de Bioética rechaza considerar la eutanasia como un derecho

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Законопроект об эвтаназии единогласно отклонил комитет по биоэтике Испании, сообщает 13 октября Catholic News Agency.

«Существуют веские медицинские, этические, правовые, экономические и социальные причины для отказа от перевода эвтаназии в категории субъективного права и общественной пользы», — говорится в заключении комитета.

Законопроект является неприемлимым не только потому, что он декриминализирует эвтаназию как исключение из общего правила, требующего защиты жизни, но также потому, что он признает смерть как право, которое может быть включено в список льгот для общественного здравоохранения, отметили в комитете.

Комитет подчеркнул необходимость в каждом случае подходить к решению вопросу об эвтаназии с позиции сострадания и стремления к сохранению жизни пациента.

El Comité de Bioética de España, un órgano consultivo dependiente de los Ministerios de Sanidad y Ciencia, considera que la eutanasia no es un “derecho subjetivo”, por lo que no debe articularse como una prestación pública. Sostiene que el Código Penal ya recoge una “mirada compasiva”, que explica que el ingreso en prisión “por actos eutanásicos sea algo no solo insólito, sino desconocido en las últimas décadas”. Así lo establece este grupo de expertos en un informe no vinculante aprobado por unanimidad el pasado 30 de septiembre y elaborado a iniciativa del propio comité. Aboga por universalizar los cuidados paliativos y propone protocolizar el recurso de sedación paliativa para los casos de “sufrimiento existencial refractario”, es decir, aquellos que no pueden ser controlados con los tratamientos disponibles.
El informe se publica apenas un mes después de que el Congreso tumbara las enmiendas a la totalidad del PP y Vox a la proposición de ley de eutanasia, presentada por el PSOE. El texto continúa ahora su trámite parlamentario. En el documento del órgano asesor, de 74 páginas, los expertos explican que considerarían “extraño” que, “desde una perspectiva estrictamente ético-legal”, pudiera aprobarse en los próximos meses una norma “que pretenda no solo despenalizar la eutanasia y/o auxilio al suicidio sino, más allá, reconocer un verdadero derecho a morir” sin que se hubiera pronunciado el comité.
El órgano, formado actualmente por cuatro juristas, cinco médicos y dos investigadores cuyo mandato es de cuatro años, fue renovado por última vez en 2018. La mitad de los miembros fue nombrado a propuesta del Gobierno central del PP y la otra mitad, de los Ejecutivos autonómicos. En su informe, concluye que legalizar la eutanasia supone “iniciar un camino de desvalor de la protección de la vida humana cuyas fronteras son harto difíciles de prever” y considera que no sería un signo de progreso, “sino un retroceso de la civilización, ya que en un contexto en que el valor de la vida humana con frecuencia se condiciona a criterios de utilidad social, interés económico, responsabilidades familiares y cargas o gasto público, la legalización de la muerte temprana agregaría un conjunto de problemas”.
Federico de Montalvo, presidente del Comité de Bioética, lo explica así: “Consideramos que ni ética ni legalmente hay derecho a morir. Derecho y libertad son cosas distintas”. El profesor de Derecho Constitucional en la Universidad Pontificia de Comillas añade: “Ante los casos que se producen caben dos opciones. Una, de naturaleza jurídica, en cierto modo ya se cumple porque el Código Penal regula el homicidio compasivo de manera muy benevolente. La segunda, de naturaleza médica, no está completamente desarrollada y explorada en España: los cuidados paliativos y, dentro de ellos, la protocolización de la sedación paliativa, que no solo se refiere a enfermedades terminales, también a quienes se encuentren en una situación de angustia o cronicidad”. El pasado febrero, Ciudadanos volvió a registrar en el Congreso, tras decaer la legislatura pasada, una proposición de ley de derechos y garantías de la dignidad de la persona ante el proceso final de su vida, que tiene como fin regular los cuidados paliativos.
“La compasión hacia el que solicita morir por la situación extrema en que se encuentra es una virtud y alta cualidad humana, pero no debe hacernos olvidar que atender su solicitud puede tener consecuencias en otros seres humanos o, incluso, afectar al futuro de las personas más vulnerables”, apuntan los expertos en el informe.
Источник elpais rossaprimavera

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