Вернуть кольцо владельцу удалось благодаря надписи на внутренней поверхности. Женщина — инструктор по дайвингу по имени Джессика (Quien lo encontró fue Jessica, una instructora de buceo) нашла на дне Средиземного моря обручальное кольцо и решила вернуть его владельцам.
Оказалось, что супруги, заключившие брак 37 лет назад, потеряли кольцо вскоре после свадьбы.
На фото слева — находка. На фото справа ниже — Agustín Aliaga и Juani Sánchez, утерявшие кольцо.
Как рассказал владелец кольца Августин Алиага, он потерял кольцо в августе 1979 года, через пять месяцев после бракосочетания. Возвращение кольца он назвал волнительным событием, так как украшение является для него и его жены не столько материальной ценностью, сколько символом.
Вернуть кольцо супругам удалось благодаря надписи, нанесенной на внутреннюю поверхность украшения. Свадьба Августина Алиаги состоялась 17 февраля 1979 года. Кольцо найдено на дне в августе 2016.
***Recuperan un anillo de boda perdido en el fondo del mar 37 años después. Un matrimonio recobra una alianza perdida en Benidorm en 1979 gracias a una monitora de buceo y una publicación en Facebook. Un matrimonio de Utebo (Zaragoza) ha recuperado un trozo del día más importante de sus vidas 37 años después. Casualidad, redes sociales y sorpresa han sido los ingredientes de una historia con el mejor final. Paciencia de por medio, claro. Agustín Aliaga y Juani Sánchez se casaron el 17 de febrero de 1979 en Benidorm. Él llego a la ciudad para trabajar, mientras que Juani llevaba toda una vida allí. Tras enamorarse, decidieron casarse. Apenas unos meses después de la ceremonia, un pequeño percance truncó la felicidad del matrimonio. Mientras nadaba en una playa de la isla de Benidorm, Agustín perdió el anillo. Pese a buscarlo por un buen rato, se dio por vencido. Quien lo encontró fue Jessica, una monitora de buceo. Y lo hizo 37 años después, en pleno agosto de 2016. Su primera idea tras dar con la sortija fue publicar el hallazgo en Facebook, buscando a una pareja que se hubiera casado el 17 de febrero de 1979 y hubiera estado en la isla de Benidorm. En principio lo compartió sin foto y no tuvo mucho éxito. Así, en segunda instancia volvió a compartir el hallazgo, esta vez con una instantánea. El número de veces compartida fue creciendo hasta llegar a las 80.000, lo que hizo que recorriera España y poco a poco se acercara a su propietario, en Zaragoza. La imagen llegó al círculo familiar de Juani y pudo ponerse en contacto con Jessica. Un momento repleto de alegría en el que le explicó que el anillo era suyo. “Para que pudiera comprobar que era totalmente cierto, le mandamos una fotocopia del libro de familia y una imagen del anillo de boda”, explica al Heraldo de Aragón. “Ha sido una grata sorpresa, porque más que lo material, lo importante es lo simbólico y emocional; ya que es el anillo con el que nos casamos en la iglesia”, añade.***