Испанский суд оправдал сержантов, обвиненных в травле коллеги-лесбиянки

Un tribunal militar absuelve a cinco sargentos que acosaron a una compañera lesbiana

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Испанский военный трибунал оправдал пятерых сержантов, которых обвинили в травле своей коллеги-лесбиянки. Об этом 1 декабря сообщила газета El Pais.

Пятый территориальный военный трибунал в Тенерифе оправдал 30 ноября пятерых сержантов: четверых мужчин и одну женщину, служащих в бригаде походной артиллерии (RACA 93). По словам истицы и ее свидетелей, после ее прибытия в подразделение сержанты предпочитали не общаться с новенькой, публично осмеивали ее, крутили пальцем у виска, презрительно называли ее за спиной «миньоном», «крысой», «гномом», «ненормальной», «лесбиянкой» и др.

По словам девушки, ее унижали даже перед солдатами, которые находились под ее командованием, оспаривали ее приказы. Когда сержант пожаловалась лейтенанту на поведение коллег, он объяснил это тем, что «из-за неопытности и недавнего прихода в подразделение она не соответствующим образом оценила ситуацию» и посоветовал ей прояснить ситуацию с коллегами.

По мнению девушки, она стала предметом преступления ненависти на почве ее сексуальной ориентации. В завершение слушаний прокурор попросил по два года тюрьмы для каждого из сержантов и возмещение морального ущерба в размере 50 тыс. евро. Защита попросила обвиняемых оправдать.

Трибунал решил, что враждебность по отношению к коллеге «не была сконцентрирована на ее сексуальной ориентации», а была вызвана «профессиональным соперничеством и нездоровой конкуренцией». При этом суд отметил, что сексуальная ориентация сержанта вызвала некоторые оскорбительные для нее комментарии, однако в целом в поведении коллег нет состава преступления, так как ее личному достоинству не был причинен ущерб. По мнению трибунала, «небрежность, плохое товарищество и насмешки» вызвали у сержанта «дискомфорт», но не чувство унижения, оскорбления и страха.

Военный трибунал оправдал пятерых сержантов, но предупредил, что они могут быть подвергнуты серьезному дисциплинарному наказанию.

Los comentarios despectivos sobre S. comenzaron antes de su incorporación al Regimiento de Artillería de Campaña (RACA 93) de Tenerife, en mayo de 2015. “Va a llegar una sargento lesbiana y gandula”, “va a venir una sargento a la que le gustan más los chochos y las tetas que a Rubén”, se comentó en la cantina de mandos, según relataron varios testigos, que ante el juez no se pusieron de acuerdo en quién lo dijo.
El ambiente de menosprecio hacia ella era “generalizado” en la unidad, admite la sentencia que dictó el 30 de octubre el Tribunal Militar Territorial Quinto, con sede en Tenerife. Lo propiciaban cinco sargentos, cuatro hombres y una mujer, que se burlaban de ella en público, tachándola de “gandula”, “hombre frustrado con cuerpo de mujer”, “minion” (por el personaje de la película de animación Gru, mi villano favorito) o “rata”, además de “enana” y “lesbiana”, con tono despectivo. Lo hacían siempre a sus espaldas, pero esos comentarios llegaban a sus oídos.
Los demás sargentos le hacían el vacío a S. y solo se dirigían a ella cuando no tenían más remedio. A la menor ocasión, menospreciaban su profesionalidad y valía. En un enero de 2016, durante un ejercicio de instrucción en una batería, se vio desbordada por la gran cantidad de trazas que le enviaban sus compañeros. Un brigada, que la encontró “nerviosa y abatida”, recriminó a los sargentos que hubieran “disfrutado” a costa de ella.
Incluso la humillaban delante de los soldados que tenía a sus órdenes. En otoño del mismo año, en una práctica de tiro, S estaba dando instrucciones a la tropa sobre cómo realizarlo cuando se acercaron dos sargentos y uno la apartó diciendo: “Ahora mando yo”. Meses después, como responsable de armamento, envió a un soldado a por material, liberándole de la formación. Otro sargento cuestionó la orden delante de todos los presentes y se encaró con ella, llamándola “loca” y girando su dedo índice apoyado en la sien.
S. recurrió al teniente para quejarse y explicarle que “no aguantaba más”; pero este, dice la sentencia en tono exculpatorio, “debido a su inexperiencia y a su reciente incorporación a la unidad, no valoró convenientemente la situación” y se limitó a recomendarle que “solucionara los problemas” con sus acosadores. En el IPEC o informe personal de S., el teniente escribió que esta “no se relacionaba con sus compañeros, no se enteraba de las cosas ni se las hacía llegar a él, a diferencia de otros suboficiales”.
La situación de S. “era manifiesta y conocida por el resto de miembros de la unidad”, pero solo un capitán intervino y ordenó a un sargento que se había reído de ella en plena formación que le pidiera disculpas. Ella “le contestó que no se las aceptaba porque no era la primera vez”.
S. nunca denunció el hostigamiento que sufría. En marzo de 2017, cuando estaba declarando como testigo en otro procedimiento, relató algunas de las vejaciones de las que había sido víctima y el juez ordenó la apertura de diligencias previas, en las que inicialmente ella ni siquiera quiso personarse.
En mayo de 2018, el mismo tribunal militar de Tenerife acordó el sobreseimiento definitivo de la causa, en la que ya habían sido procesados los cinco sargentos compañeros de S., pero la Sala Quinta del Tribunal Supremo le ordenó reabrirla y celebrar el juicio.
El fiscal pidió un año de cárcel para cada uno de los cinco procesados por un delito de acoso profesional y una indemnización de 3.000 euros; mientras que la acusación particular reclamó dos años a cada uno por el mismo delito y otros cuatro por un delito de odio, además de 50.000 euros. La defensa pidió la absolución.
Источник elpais rossaprimavera

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