
La situación meteorológica en España se ha agravado bruscamente: prácticamente todo el país, a excepción de las Islas Canarias y el País Vasco, se encuentra bajo alerta meteorológica aumentada. El motivo es la tormenta Joseph, que ha traído no solo abundantes precipitaciones, sino también un descenso abrupto de las temperaturas, fuertes rachas de viento y nevadas. Para millones de residentes y visitantes esto implica no solo incomodidad, sino también riesgos reales para el transporte, la infraestructura y la vida cotidiana.
Durante las próximas 24 horas se esperan precipitaciones intensas en toda la península, y la cota de nieve descenderá hasta los 500–900 metros. La temperatura del aire bajará notablemente, y en algunas zonas las ráfagas de viento alcanzarán los 90 km/h. Las autoridades de 15 comunidades autónomas ya han declarado alertas de distintos niveles: desde amarillo (peligro bajo) hasta naranja (riesgo significativo). En algunas regiones alertan sobre posibles inundaciones, avalanchas, cortes de líneas eléctricas e interrupciones en el transporte.
Regiones en el epicentro
Actualmente la atención se centra especialmente en Andalucía, Galicia, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, la Región de Murcia y otras zonas donde se ha declarado nivel naranja de advertencia. Aquí se registran lluvias intensas, vientos tormentosos y fuerte oleaje en el mar. En Andalucía y Galicia la situación se agrava por el riesgo de inundaciones y desprendimientos, mientras que en Castilla-La Mancha y Murcia predominan las nevadas y la formación de hielo en las carreteras.
En el resto de las regiones, incluidas Aragón, Asturias, Islas Baleares, Comunidad Valenciana, Cataluña, Comunidad de Madrid, Navarra, La Rioja, Cantabria, Ceuta y Melilla, está vigente el nivel amarillo de alerta. Se prevén vientos intensos, precipitaciones, avalanchas y condiciones difíciles en las carreteras. En Cataluña y Navarra, las avalanchas en zonas montañosas suponen un riesgo especial, mientras que en Madrid y La Rioja se esperan nevadas y fuertes ráfagas de viento.
Anomalías meteorológicas
En la mayoría de las regiones, las precipitaciones serán abundantes, especialmente en Galicia, las Sierras Béticas, la zona occidental del Sistema Central y en puntos puntuales de Andalucía. En estas áreas no se descartan tormentas locales y caída de granizo fino. En el norte y las zonas de montaña, se prevén nieblas densas y escarcha, lo que complicará aún más la situación en las carreteras.
Con la llegada del frente frío, la cota de nieve descenderá bruscamente: en las regiones del noroeste hasta los 500–900 metros, y en el resto hasta los 900–1400 metros. Las mayores acumulaciones de nieve se esperan en la Cordillera Cantábrica y los Pirineos. Las temperaturas continuarán bajando, sobre todo en el este del país, donde los contrastes pueden ser notables. En las montañas del norte peninsular se prevén heladas nocturnas, mientras que en las Islas Canarias, por el contrario, se espera un ligero ascenso térmico.
Viento y oleaje
Los vientos de componente oeste y sur predominarán en todo el país. Las zonas interiores experimentarán rachas moderadas, mientras que en la costa el viento alcanzará intensidades de temporal. En todas las costas marítimas, salvo la oriental y la nororiental, se prevén rachas muy intensas, lo que supone un riesgo para el transporte marítimo y la infraestructura costera. En algunas áreas podrían registrarse cortes de electricidad y daños en las líneas de comunicación.
En el interior del país, especialmente en las regiones centrales y del sur, se prevén ráfagas locales que podrían provocar la caída de árboles, daños en vehículos y atascos temporales en las carreteras. Al mismo tiempo, en el valle del Ebro (Ebro) y en las costas orientales, el viento será menos perceptible, aunque no se descartan refuerzos puntuales.
Previsión por autonomías
En Galicia el cielo permanecerá cubierto con lluvias persistentes y la cota de nieve bajará hasta los 600–900 metros. En Asturias y Cantabria se mantiene alta la probabilidad de precipitaciones, especialmente en las zonas montañosas, donde podrían registrarse heladas y fuertes rachas de viento. En Castilla y León, así como en Navarra y La Rioja, las precipitaciones serán menos intensas, pero la cota de nieve también descenderá a 700–1000 metros y en las zonas elevadas podrían producirse heladas nocturnas.
En Aragón y Cataluña, el principal riesgo está asociado a avalanchas y nevadas en los Pirineos, así como a fuertes vientos en las zonas montañosas. En Extremadura y Castilla-La Mancha se prevén precipitaciones abundantes y nieve a unos 1000 metros de altitud. En Madrid y Valencia se esperan lluvias débiles y moderadas, mientras que en Murcia y las Islas Baleares se pronostican chubascos breves y viento fuerte, especialmente en la costa.
En Andalucía, las lluvias serán más intensas en la costa oriental y en las zonas de montaña, donde no se descartan inundaciones locales. En el resto de las regiones, las precipitaciones serán menos significativas, aunque persiste el riesgo de complicaciones en las carreteras y posibles interrupciones en el transporte.











