
Julio Peña, hasta hace poco ídolo adolescente gracias a la saga romántica «A través de mi ventana», ha dado un salto impresionante en su carrera. Tras participar en proyectos de Disney en Argentina y formar parte del spin-off de «La casa de papel», ha pasado a trabajar con Alejandro Amenábar. En el nuevo drama histórico «El cautivo», el joven actor de San Sebastián se transforma de manera convincente en Miguel de Cervantes, mostrando al público el difícil periodo que vivió durante su cautiverio en Argel.
Este papel ha supuesto un verdadero reto para él. La película de Amenábar, donde Peña comparte escenario con figuras como Miguel Rellán y Fernando Tejero, aborda el delicado tema de la supuesta homosexualidad del autor de «Don Quijote». El propio protagonista ha explicado que el director optó deliberadamente por esta visión, basándose en teorías existentes. Según su opinión, este enfoque ha enriquecido la trama y ha dado mayor profundidad al personaje. La cinta no afirma nada de forma categórica, sino que explora la figura de un hombre que pudo haber enfrentado impulsos internos sin saber cómo manejarlos.
A pesar de su creciente popularidad y de contar con millones de seguidores en las redes sociales, Julio protege cuidadosamente su vida privada. Nació en Donostia, pero creció en Madrid, adonde su familia se mudó por motivos laborales. Inicialmente planeaba estudiar publicidad y comunicación audiovisual, pero su pasión por el teatro lo cambió todo. Según él mismo reconoce, el escenario le ayudó a encontrarse a sí mismo durante una difícil etapa adolescente. Su familia y amigos siguen siendo su principal apoyo. Tiene una hermana de madre y tanto un hermano como una hermana por parte de padre. A día de hoy, sigue manteniendo la amistad con las mismas personas que antes de comenzar su carrera cinematográfica y está convencido de que ellas siempre le ayudarán a no perder el contacto con la realidad.
Sobre su vida amorosa, Peña comparte aún menos detalles. Se le atribuyó un breve romance con la actriz brasileña Isabela Soares de Souza, su compañera en la serie «Bia». Además, la química en pantalla con Clara Galle en la trilogía «A través de mi ventana» generó muchos rumores, que en realidad no fueron más que especulaciones de los fans. Lo único que ha contado al respecto es lo que le molesta en una relación. El actor confesó que no soporta cuando su pareja responde de inmediato a los mensajes, pues prefiere una comunicación más pausada.
Pero la joven estrella también tiene otras aficiones totalmente inesperadas. Resulta que comparte su pasión por la gastronomía con Tamara Falcó. Al igual que la marquesa de Griñón, estudió cocina francesa en la prestigiosa escuela Le Cordon Bleu. Le encanta cocinar para sus seres queridos y sueña con abrir su propio restaurante en el futuro. De momento, sin embargo, toda su atención está centrada en la carrera de actor, profesión por la que se siente profundamente agradecido. En su tiempo libre colabora como voluntario, dirigiendo un grupo de teatro infantil en el que él mismo participó hace años. Para él, ser actor es una oportunidad para explorarse constantemente, vivir en el escenario y frente a la cámara todo un abanico de emociones, desde el dolor hasta el amor, y compartirlo con el público.










