
Los bodegueros españoles vuelven a captar la atención de la comunidad internacional. En el reciente ranking de las mejores bodegas del mundo, dos empresas españolas se posicionaron entre las diez primeras. Marqués de Murrieta de La Rioja y González Byass de Cádiz consolidan el estatus de España como uno de los líderes de la industria vitivinícola mundial.
Marqués de Murrieta se encuentra en pleno corazón de La Rioja, una región tradicionalmente asociada a vinos de alta calidad. La historia de esta bodega comenzó a mediados del siglo XIX, cuando el empresario Luciano de Murrieta sentó las bases para la producción del primer vino refinado de la zona. Hoy, en la Finca Ygay, se extienden 300 hectáreas de viñedos y un castillo del siglo XIX es símbolo de tradición e innovación. En 2023, su Marqués de Murrieta Reserva 2018 fue reconocido entre los mejores vinos del mundo, reforzando aún más la reputación de la casa.
González Byass, con sede en la ciudad de Jerez de la Frontera, también cuenta con una extensa trayectoria. Fundada en 1835 por Manuel María González, alcanzó fama internacional gracias a la marca Tío Pepe, el fino más conocido del mundo. Cada año, más de doscientas mil personas visitan sus instalaciones para conocer la arquitectura, la historia y los secretos de la elaboración de sus célebres jereces. González Byass ha sido la única bodega del Marco de Jerez en figurar entre las diez mejores a nivel mundial.
Ambas bodegas no solo mantienen tradiciones centenarias, sino que también incorporan tecnologías modernas, lo que les permite seguir siendo altamente populares. Sus logros en el ámbito internacional destacan el alto nivel de la enología española y su importancia para la gastronomía mundial. España sigue sorprendiendo a expertos y amantes del vino, reafirmando su estatus como país con un patrimonio vinícola único.












