
La joya de la región de la Alcarria ha recibido el máximo galardón en turismo rural. El pintoresco municipio de Brihuega, cuyos interminables campos de lavanda tiñen el paisaje de tonos violetas cada verano, ha sido distinguido como «Ciudad Mágica 2026». Este reconocimiento pone en valor la exitosa transformación de su identidad agrícola en un producto turístico de primer nivel, respetuoso tanto con el entorno natural como con la comunidad local. La clave del éxito ha sido apostar por el desarrollo sostenible y la preservación de un rico patrimonio.
La localidad de Brihuega, en la provincia de Guadalajara y conocida a menudo como la «Provenza española», toma el testigo de Cabra (Córdoba) tras una votación popular en la que participaron más de 250 mil personas. Este triunfo es fruto de una gestión turística ejemplar, que une historia, belleza y una visión moderna. La Asociación de Ciudades Mágicas de España ha destacado que Brihuega ha conquistado al público manteniendo su autenticidad y se consolida como referente internacional. El galardón, que reconoce su creciente proyección en el extranjero, se entregará en la próxima Feria Internacional de Turismo FITUR 2026.
Los tesoros de Brihuega
Además del embriagador aroma de sus famosos campos de lavanda, Brihuega conserva un rico patrimonio monumental que le ha valido los más altos reconocimientos. Este municipio, declarado conjunto histórico, ofrece un auténtico viaje en el tiempo a través de sus estrechas y sinuosas calles. Aquí, la arquitectura típica de la Alcarria se combina armoniosamente con imponentes construcciones medievales y románticos jardines, invitando a los visitantes a explorar cada rincón.
Uno de los edificios más singulares es la Real Fábrica de Paños, donde en su día llegaron a funcionar hasta un centenar de telares. Junto a este majestuoso edificio se extienden jardines de estilo francés, que Camilo José Cela describió poéticamente en su «Viaje a la Alcarria» como un lugar «donde uno podría morir de amor». Hoy en día, este conjunto alberga un hotel de cinco estrellas que se ha convertido en un motor de atracción y revitalización para toda la zona. La ciudad también ha conservado una imponente muralla de piedra caliza que la protegió durante cinco siglos. Caminar junto a ella permite apreciar su antigua grandeza y descubrir puertas aún en pie, como la impresionante Arco de Cozagón.
Dentro de sus murallas se esconden auténticas joyas: la iglesia cisterciense de Santa María de la Peña, donde se conserva la imagen románica de la patrona de la ciudad, y el castillo de Piedra Bermeja. En su patio interior se encuentra un bello cementerio romántico y desde la terraza se disfruta de una de las mejores vistas panorámicas de Brihuega y el valle del Tajuña. Tampoco hay que perderse el laberinto de cuevas árabes, una red de galerías y túneles que atraviesa todo el casco histórico.
El aroma de la Provenza española
A solo una hora de Madrid, el paisaje de Brihuega a mediados de julio experimenta una metamorfosis única. En pleno apogeo de la floración, casi 1.000 hectáreas de campos de lavanda se tiñen de un intenso color violeta, creando una imagen que inevitablemente recuerda a la famosa región francesa de la Provenza. Este municipio es reconocido como uno de los mayores productores mundiales de esta planta aromática.
Hace diez años, este espectáculo natural dio origen al Festival de la Lavanda, que rápidamente se convirtió en una cita imprescindible. Al atardecer, la música y la naturaleza se funden aquí en una atmósfera mágica. El festival se ha consolidado como un motor clave para atraer a miles de visitantes y reforzar la imagen turística de la zona. Durante la floración, la ciudad entera se transforma: se organizan visitas a los campos, talleres sensoriales y un animado Mercado de la Lavanda llena de vida las calles.
Un constelación de Pueblos Mágicos
En la ceremonia de entrega de premios en el marco de FITUR no solo se reconocerán los logros de Brihuega. La red «Pueblos Mágicos de España» también galardonará a otros municipios destacados en áreas clave del desarrollo rural. Campo de Criptana (Ciudad Real) ha recibido el premio por el impulso al turismo rural, mientras que Escalona (Toledo) ha sido reconocida por la conservación y promoción del patrimonio. En la categoría de eventos culturales singulares, el galardón fue compartido por Salar (Granada) y Almedinilla (Córdoba).
Entre otros premiados se encuentran Orcera (Jaén), por la promoción de productos locales; Vilaller (Lleida), por la gestión de espacios naturales; y Utrera (Sevilla), por su exitosa colaboración público-privada. El premio «Monumento Mágico» fue otorgado al castillo de La Calahorra (Granada). También recibieron distinción Frómista (Palencia), por la preservación de tradiciones; Cómpeta (Málaga), por el turismo activo; y Vícar (Almería), por el apoyo al comercio tradicional.
Cabe destacar que «Pueblos Mágicos de España» (Pueblos Mágicos de España) es una iniciativa orientada a promover localidades con un encanto especial y un rico legado. La red agrupa ciudades y pueblos que ofrecen a los visitantes mucho más que paisajes atractivos. El objetivo principal del proyecto es fomentar el desarrollo sostenible en zonas rurales, luchar contra la despoblación y generar nuevas oportunidades económicas, preservando al mismo tiempo la identidad cultural y natural propia de cada lugar.











