
En España ha estallado una nueva polémica en torno al sistema judicial después de que la Asociación de Fiscales Progresistas (Unión Progresista de Fiscales, UPF) lanzara una dura crítica contra el Tribunal Supremo. El motivo fue la sentencia dictada contra el exfiscal general del país, que según la UPF sienta un precedente peligroso para todo el sistema legal. En un comunicado publicado, la asociación expresó su profunda preocupación por el hecho de que la decisión del tribunal podría socavar los principios fundamentales del derecho penal.
Los fiscales señalan que, en este caso, el tribunal no pudo establecer con certeza quién exactamente facilitó el correo electrónico del abogado Alberto González Amador a terceros. A pesar de ello, se dictó una sentencia condenatoria lo que, en opinión de la UPF, refleja un desplazamiento hacia la presunción de culpabilidad. La asociación subraya que ahora basta con que las versiones alternativas no sean convincentes para dictar sentencia, en lugar de probar la culpabilidad.
El comunicado advierte que esta práctica representa un peligro para cualquier ciudadano, ya que es precisamente la presunción de inocencia la que protege a las personas de acusaciones injustas. No es la primera vez que la UPF expresa su descontento con la actuación del tribunal, pero en esta ocasión incluso ha recurrido a la ONU solicitando que se preste atención a las graves irregularidades ocurridas durante el proceso.
Un precedente histórico
La asociación destaca especialmente que el caso del ex fiscal general va mucho más allá de un asunto particular. Según la UPF, este hecho adquiere una relevancia histórica, jurídica y democrática para todo el país. Los fiscales advierten: si se pierde la confianza en el sistema judicial, los ciudadanos quedarán solos frente al aparato estatal de castigo.
En el comunicado se subraya que la justicia no solo debe ser equitativa, sino también percibirse como tal por la sociedad. Si tras un proceso mediático una parte significativa de la sociedad percibe que hubo parcialidad o precipitación, la confianza en el sistema inevitablemente se resiente, incluso si formalmente la sentencia se ajusta a la ley.
La UPF señala que, en su opinión, el Tribunal Supremo violó el principio de presunción de inocencia, trasladando la carga de la prueba al acusado. En lugar de exigir a la acusación que aportara pruebas de culpabilidad, el tribunal, según los fiscales, exigió de hecho al acusado demostrar su inocencia. Este enfoque, afirma la asociación, va en contra de la Constitución de España.
Discrepancias internas
El comunicado presta especial atención a las discrepancias internas dentro del propio Tribunal Supremo. Dos magistradas —Ana Ferrer y Susana Polo— expresaron un voto particular señalando que las pruebas para acusar al ex fiscal general eran insuficientes. También remarcaron que la publicación de una nota de prensa de la fiscalía, desmintiendo información difundida por el entorno de Isabel Díaz Ayuso, no puede considerarse un delito.
La UPF destaca que las discrepancias dentro del máximo órgano judicial del país no son simples desacuerdos laborales, sino un indicio de una grave crisis jurídica. La asociación advierte que esta situación podría debilitar las garantías constitucionales y aumentar la desconfianza en el sistema judicial.
Puntos clave de la resolución
La asociación también criticó algunos de los argumentos del tribunal, en particular el hecho de que la eliminación de datos del teléfono del ex fiscal general se considerara una prueba adicional de su culpabilidad. La UPF sostiene que unificar en un solo delito dos acciones totalmente distintas por su naturaleza y circunstancias —la filtración de la carta y la publicación del comunicado de prensa— es algo artificial y contrario a los principios del derecho penal.
Los fiscales señalan que las dudas sobre la culpabilidad no fueron un factor externo, sino que surgieron dentro del propio tribunal. A su juicio, esto queda demostrado por los votos particulares de los jueces que defendieron la absolución por falta de pruebas suficientes.
En general, la UPF insiste en la necesidad de revisar los estándares probatorios en causas penales y regresar al estricto respeto de la presunción de inocencia. La asociación advierte que, de lo contrario, el sistema judicial corre el riesgo de perder la confianza de la sociedad y convertirse en una herramienta de presión, no de justicia.
Si no lo sabía, la Asociación de Fiscales Progresistas (Unión Progresista de Fiscales, UPF) es una de las mayores organizaciones profesionales de fiscales en España. Participa activamente en debates sociales y jurídicos, defendiendo la independencia del sistema judicial y los derechos de la ciudadanía. En los últimos años, la UPF ha criticado en varias ocasiones a los órganos judiciales, defendiendo los principios de una justicia justa y transparente.












