
A finales de noviembre, en el parque natural de Collserola, cerca de Barcelona, se hallaron dos jabalíes muertos infectados con el virus de la peste porcina africana. Este hallazgo desencadenó una amplia investigación impulsada por el Ministerio de Agricultura de España. Llamó especialmente la atención que uno de los cadáveres se encontraba a escasos cientos de metros del centro de investigación IRTA CReSA, donde se trabaja precisamente con este virus.
El análisis genético reveló que el virus encontrado es prácticamente idéntico a la cepa Georgia 2007, utilizada ampliamente en experimentos científicos y en el desarrollo de vacunas. IRTA CReSA trabaja oficialmente con esta variante del patógeno. A pesar de ello, los representantes del centro rechazaron tajantemente la posibilidad de una fuga del virus desde el laboratorio.
Investigación e hipótesis
El Ministerio de Agricultura solicitó a la unidad Seprona de la Guardia Civil que realizara una investigación exhaustiva de las circunstancias. Paralelamente, el gobierno de Cataluña encargó a los Mossos d’Esquadra averiguar cómo el virus pudo llegar a la fauna silvestre. Actualmente se consideran varias hipótesis, entre ellas no solo la fuga en laboratorio, sino también la posible transmisión a través de residuos alimentarios contaminados arrojados cerca del parque.
Expertos señalan que el virus detectado presenta un marcador genético poco común, lo que dificulta determinar con precisión su origen. La falta de información completa sobre la circulación de virus similares en los países del Cáucaso y Rusia impide sacar conclusiones definitivas. Por ello, continúan realizándose investigaciones de laboratorio adicionales.
Reacción de las autoridades y consecuencias
El asesor de Agricultura de Cataluña, Òscar Ordeig, subrayó que no se descarta ninguna hipótesis. Actualmente, el laboratorio IRTA CReSA permanece bajo vigilancia constante de la policía y Seprona. El brote ya ha afectado a 13 jabalíes en los alrededores de Barcelona, aunque por el momento la infección no ha llegado a las granjas porcinas.
El sector porcino de la región expresa profunda preocupación: las posibles restricciones a la exportación de productos podrían provocar pérdidas millonarias. El president de la Generalitat, Salvador Illa, en su intervención en el Parlamento, afirmó que las autoridades actúan de manera coordinada y brindan apoyo al sector, pero evitó pronunciarse sobre la posibilidad de una fuga del virus desde el laboratorio.
Contexto histórico y vías de contagio
Aunque los casos de escape de virus peligrosos fuera de los laboratorios son extremadamente raros, la historia registra incidentes similares. En 2004, se produjo una fuga del virus SARS en Pekín y, en 2007, un brote de fiebre aftosa en Reino Unido. En Cataluña, los expertos consideran que la vía de contagio más probable es a través de residuos alimentarios, ya que la transmisión por garrapatas es imposible en la región debido a su ausencia.
El veterinario Joaquim Segalés explicó que los jabalíes pueden infectarse tanto por contacto con otros animales infectados como a través de alimentos contaminados. Precisamente esta última vía se considera la principal hipótesis para el primer caso de contagio en Collserola.
Las autoridades de España y Cataluña continúan investigando para determinar la causa exacta de la aparición del virus entre la fauna silvestre y adoptar las medidas necesarias para evitar la propagación de la infección.
Cabe destacar que IRTA CReSA es el principal centro español dedicado al estudio de enfermedades animales, ubicado en Barcelona. Se especializa en el desarrollo de vacunas e investigación de patógenos que amenazan la agricultura. El centro colabora estrechamente con organismos nacionales y europeos, y sus laboratorios están equipados con tecnología de última generación. IRTA CReSA participa regularmente en proyectos internacionales para combatir epidemias en animales y es considerado una de las instituciones científicas clave en el ámbito veterinario en España.












