
Lanzamiento y primeras valoraciones
A principios de noviembre de 2025 salió al mercado mundial el nuevo shooter Call of Duty: Black Ops 7. Desde sus primeros días, el juego estuvo en el centro de la atención por la marcada diferencia entre la opinión de los críticos profesionales y la de los jugadores comunes. Mientras los medios especializados destacan la alta calidad y variedad de modos de juego, entre los gamers abundan los comentarios negativos. En Steam, menos de la mitad de los usuarios han dejado una valoración positiva, y parte del público incluso exige un reembolso.
Principales quejas de los jugadores
Los usuarios señalan que la nueva entrega apenas se diferencia de la anterior. Los gráficos y el apartado técnico se mantienen al nivel de años anteriores, sin grandes novedades. Muchos opinan que el desarrollo se enfocó en las consolas antiguas, PlayStation 4 y Xbox One, lo que limitó sus posibilidades. En comparación con la competencia, como Battlefield 6, Black Ops 7 parece menos moderno y ofrece efectos visuales de menor calidad.
La campaña principal genera un descontento especial. A muchos les resulta demasiado lineal y repetitiva, y la ausencia de puntos de control en el modo online hace la experiencia más difícil. Algunos jugadores consideran que esta es una de las tramas más flojas de toda la saga. Además, hay problemas de optimización: con tecnologías modernas como el ray tracing, el rendimiento cae notablemente incluso en las tarjetas gráficas más potentes.
Postura de los críticos y perspectivas futuro
Los críticos profesionales, por su parte, destacan las fortalezas del multijugador y los modos cooperativos. En su opinión, son precisamente estos elementos los que hacen atractiva la propuesta para un público amplio. Sin embargo, incluso entre expertos surgen opiniones acerca de la necesidad de renovar la fórmula e introducir ideas frescas. Muchos consideran que la saga se ha quedado anclada en soluciones obsoletas y requiere un avance tecnológico.
A raíz de estos debates, cada vez se escucha con más fuerza el llamado a los desarrolladores para dejar de lado el soporte a las consolas antiguas y centrarse en las tecnologías actuales. Las expectativas de los fans giran en torno a un posible salto hacia nuevos estándares de calidad y a una mayor audacia experimental en futuras entregas.












