
Normas para el uso de los espacios comunes en edificios residenciales
En los edificios de apartamentos en España, los desacuerdos sobre el uso de las zonas comunes suelen ser motivo de conflicto entre vecinos. El problema se agrava especialmente cuando alguien deja objetos personales –como bicicletas, patinetes o cochecitos de bebé– en los rellanos o pasillos. Estas acciones pueden dificultar el paso libre y resultar molestas para el resto de los residentes.
La Ley de Propiedad Horizontal establece claramente que todos los espacios comunes están destinados exclusivamente al tránsito y acceso a las viviendas. No se permite utilizarlos para guardar objetos personales, salvo que el reglamento interno del edificio lo autorice expresamente. Esta norma busca garantizar la seguridad y la accesibilidad para todos los vecinos, incluidas las personas con movilidad reducida.
Obligaciones legales de propietarios e inquilinos
Según la legislación vigente, todo propietario o inquilino debe cuidar las zonas comunes del edificio y no obstaculizar el paso a los demás. Si alguien deja una bicicleta u otro objeto en el rellano sin permiso, el resto de los vecinos tiene derecho a exigir que lo retire. Basta con comunicarlo al administrador o al presidente de la comunidad, quienes pueden notificar formalmente al infractor la obligación de liberar el paso.
Si la situación no cambia, la comunidad de vecinos tiene derecho a tomar medidas adicionales, incluidas acciones legales. La ley permite que este tipo de decisiones se tomen de forma colectiva para garantizar la comodidad y la seguridad de todos.
Posibles excepciones y normas internas
En algunos casos, los vecinos pueden acordar reglas especiales que permitan el almacenamiento temporal de ciertos objetos en las zonas comunes. Estas excepciones deben estar reflejadas en los estatutos de la comunidad y ser aprobadas en junta general. Por ejemplo, si la mayoría está de acuerdo, se puede habilitar un espacio para bicicletas o carritos, siempre y cuando no obstruya el paso ni comprometa la seguridad.
Antes de exigir la retirada de objetos de las zonas comunes, es recomendable consultar los documentos internos de la comunidad. A veces ya existen condiciones o restricciones específicas que se aplican a todos los vecinos. Si no hay disposiciones especiales, rige la prohibición general de dejar objetos personales en espacios comunes.
Uso temporal de zonas comunes durante reformas
La ley también contempla situaciones en las que la ocupación temporal de espacios comunes está permitida. Por ejemplo, durante obras de reforma o actividades para mejorar la accesibilidad del edificio, los vecinos pueden utilizar parte del pasillo o del portal para almacenar materiales de construcción o herramientas. Sin embargo, este uso debe estar limitado en el tiempo y no causar molestias prolongadas al resto.
En caso de ser necesario realizar trabajos para mantener el edificio en buen estado, no se requiere la aprobación de la junta general si dichas acciones han sido ordenadas por las autoridades administrativas o son indispensables por motivos de seguridad. Tras la finalización de los trabajos, las zonas comunes deben quedar ordenadas y libres de objetos ajenos.
Cómo actuar ante infracciones
Si algún residente deja habitualmente objetos personales en las áreas comunes sin autorización, el resto de vecinos tiene derecho a dirigirse al presidente o al administrador para resolver la situación. Si la persona responsable se niega a cumplir con lo solicitado, el asunto puede tratarse en la junta de propietarios o llevarse ante los tribunales. Es fundamental recordar que respetar las normas ayuda a mantener el orden y unas buenas relaciones entre vecinos.












