
En una operación conjunta de la Policía española y alemana fue detenido un ciudadano alemán de 67 años que llevaba años oculto en Tenerife. El hombre está acusado de organizar una gran estafa financiera que dejó como víctimas a cientos de inversores en Alemania. Según los primeros datos, el perjuicio supera los 21 millones de euros.
El detenido había dirigido anteriormente varias empresas dedicadas a la planificación y venta de proyectos inmobiliarios. A través de su firma ofrecía a particulares invertir en la construcción de un hotel, un centro de conferencias y un aparcamiento en la ciudad alemana de Constanza. Para captar fondos se utilizaban contratos que prometían alta rentabilidad y seguridad de la inversión.
El esquema del fraude
En 2018, el regulador financiero suizo prohibió la actividad de la empresa al sospechar que realizaba operaciones bancarias ilegales. Las cuentas fueron congeladas y los proyectos suspendidos. A pesar de ello, el sospechoso continuó recabando fondos, falsificando documentos y prometiendo a los inversores una rentabilidad estable.
La investigación reveló que, tras el bloqueo de las cuentas, logró captar más de seis millones de euros adicionales utilizando contratos falsos. Parte de los fondos se destinaba a fines personales y otra parte a mantener la apariencia de un negocio exitoso.
Operativo en Canarias
Cuando se hizo evidente que se trataba de una red delictiva internacional, la policía alemana solicitó la colaboración de sus homólogos en España. La atención de las autoridades se centró en una lujosa villa en el sur de Tenerife, valorada en dos millones de euros. Allí se ocultaba el presunto cabecilla de la estafa junto a su acompañante.
Durante el registro, se incautaron documentos, dispositivos electrónicos y una importante suma de dinero en efectivo. Además, las autoridades españolas congelaron las cuentas bancarias vinculadas al sospechoso para impedir cualquier movimiento adicional de fondos.
Alcance del perjuicio
Según la investigación, durante siete años el hombre realizó al menos 748 operaciones ilegales relacionadas con la captación de depósitos sin licencia. El perjuicio total para los inversores superó los 21 millones de euros. Además, se le imputa el robo de otros cinco millones como parte de una organización criminal y la falsificación de documentos.
La investigación sigue en curso y el detenido espera la decisión del tribunal en la jurisdicción donde se cometieron los principales delitos. En breve deberá responder por varios cargos conforme al código penal alemán.












