
La historia de las acusaciones contra el ex político Íñigo Errejón sigue cobrando fuerza. El foco está puesto no solo en el proceso en sí, sino también en detalles inesperados sobre la financiación de los gastos legales de la actriz Elisa Mouliaá. El partido Sumar, que hasta ahora no había hecho pública su participación, resultó ser el principal patrocinador de la campaña de recaudación para cubrir los honorarios del abogado, fiscal y del perito psiquiatra. Sin embargo, los representantes de esta fuerza política se niegan rotundamente a revelar la cantidad exacta que han destinado a este fin.
En octubre de 2024, Mouliaá acusó públicamente a Errejón de agresión sexual, supuestamente ocurrida en el verano de 2021. Tras estas declaraciones, la actriz inició una campaña de crowdfunding para cubrir los costes del proceso judicial. Pronto se supo que Sumar había hecho la mayor aportación a esta recaudación, convirtiéndose en la principal fuente de financiación. No obstante, el partido prefirió mantener en secreto su apoyo y los detalles sobre la transferencia de fondos siguen sin esclarecerse.
Apoyo encubierto
La razón por la que Sumar decidió apoyar a Mouliaá sigue sin estar clara. Los portavoces del partido argumentan que actuaron únicamente por solidaridad con las víctimas. Según su versión, les pidieron ayuda y no pudieron negarse. Sin embargo, ante preguntas directas sobre la cantidad del apoyo económico, rehusaron dar detalles, alegando que ese dato carece de relevancia. Este enfoque genera dudas: si la ayuda fue tan importante, ¿por qué no hacerlo público?
Muliá, por su parte, agradeció públicamente el apoyo de Sumar, subrayando que sin esa ayuda le habría resultado difícil continuar la batalla judicial. Sin embargo, ni ella ni el partido revelan los detalles del acuerdo. Todo este caso parece una operación cuidadosamente planificada para prestar ayuda, pero bajo el máximo secreto.
Un giro judicial
El proceso judicial contra Errejón aún no ha concluido. Actualmente, el futuro del caso depende de la decisión de la Audiencia Provincial de Madrid. La Fiscalía ya ha solicitado su archivo al no encontrar pruebas suficientes para acusar. Sin embargo, la decisión final todavía no se ha tomado y se desconoce si Errejón llegará realmente a sentarse en el banquillo de los acusados.
Resulta llamativo que el propio Errejón abandonara la política justo antes de que se presentara la denuncia ante la policía. En octubre de 2024 renunció a todos sus cargos y dejó el partido Sumar, donde era diputado y una de sus figuras clave. Su marcha coincidió con una ola de denuncias anónimas en redes sociales sobre supuestos comportamientos inapropiados hacia mujeres, que generaron un intenso debate. Apenas unas horas después de ese anuncio, Muliá presentó la denuncia y al día siguiente la información sobre sus acusaciones se hizo pública.
Crowdfunding y abogados
Para costear los gastos judiciales, Muliá optó por la financiación colectiva, un método que en España gana popularidad en casos de gran repercusión. Se organizó una recaudación de fondos para sufragar los honorarios de su abogado, fiscal y la pericia psiquiátrica. La defensa de la actriz la asumió el reconocido penalista Alfredo Arrién, quien tomó el caso de inmediato tras la solicitud de Muliá.
Según personas cercanas al caso, fue Sumar quien aportó la mayor parte de los fondos. El resto de los contribuyentes eran particulares, pero sus donaciones no se comparan con el apoyo del partido. Aun así, ninguna de las partes revela detalles: la cifra total y la aportación exacta de Sumar siguen siendo un misterio.
Политический подтекст
Toda esta historia adquiere un claro trasfondo político. Sumar, que se presenta como un partido defensor de los derechos de las mujeres, se ha visto envuelto en un escándalo protagonizado por una de sus exlíderes. El respaldo a Muliá parece una maniobra para distanciarse de la figura de Errejón y reafirmar su compromiso con los principios del partido. Sin embargo, la opacidad sobre la financiación genera sospechas de doble moral y de intentar ocultar los verdaderos motivos.
La batalla legal sigue abierta y la sociedad observa con atención cada avance. La resolución del tribunal de Madrid podría sentar un precedente para futuros casos similares. Por ahora, solo queda especular sobre el desenlace y el papel que jugará en todo esto el apoyo reservado de Sumar.











