
En el Parlamento español se vivió una escena poco habitual para la política local: representantes de la coalición gobernante y de la oposición, por primera vez en mucho tiempo, se unieron en un mismo frente. En la agenda — una iniciativa que podría cambiar la vida de cientos de miles de españoles que padecen celiaquía. Se trata de un proyecto de ley que prevé apoyo financiero directo para quienes se ven obligados a comprar productos sin gluten a precios elevados.
El documento, presentado por uno de los principales partidos de la oposición, contempla la devolución parcial de los gastos a través de deducciones fiscales —hasta 600 euros por cada miembro de la familia con diagnóstico confirmado. Además, se planea crear un registro estatal de pacientes para garantizar transparencia y equidad en la distribución de la ayuda. Según estimaciones de especialistas, en España hay alrededor de medio millón de personas con celiaquía, aunque solo una parte de ellas cuenta con un diagnóstico oficial, debido a las dificultades en la detección de la enfermedad.
El proyecto de ley ha recibido el respaldo no solo de la coalición gobernante, sino también de varias fuerzas parlamentarias. Sin embargo, incluso los diputados que apoyaron la iniciativa no han escatimado críticas: consideran insuficiente que el texto no tenga en cuenta los ingresos familiares ni las circunstancias individuales. En su opinión, la ayuda debería ser específica y depender del nivel de ingresos, para evitar situaciones de injusticia. También recordaron intentos previos de introducir medidas similares a nivel regional, cuando propuestas análogas no contaron con el apoyo de los actuales impulsores de la ley.
A pesar del amplio respaldo, en las filas de la oposición temen que el proceso de análisis se prolongue. Han surgido preocupaciones de que el documento pueda quedar atascado durante mucho tiempo en los trámites parlamentarios, como ya ocurrió con otras iniciativas. Sin embargo, la primera etapa ha sido superada: el proyecto de ley ha recibido luz verde para continuar su desarrollo, y ahora los diputados tienen la oportunidad de presentar enmiendas y perfeccionar los detalles. Si el proyecto se lleva a cabo, el gasto anual del Estado en estas medidas podría alcanzar los 60 millones de euros.
El apoyo a las personas con celiaquía en España es una necesidad pendiente desde hace tiempo. Los productos sin gluten son considerablemente más caros que los habituales y, hasta ahora, la ayuda estatal ha sido mínima. Esta nueva ley podría ser el primer paso hacia una solución estructural al problema, si los parlamentarios logran acordar criterios justos para la distribución de los fondos.












