
A principios de enero, coincidiendo con el Día de Reyes, España se enfrentará a un verdadero episodio invernal. Los meteorólogos advierten: durante las festividades, el país sufrirá nevadas y un brusco descenso de las temperaturas, capaces de alterar seriamente el ritmo habitual de la vida. Según los pronósticos iniciales, solo dos zonas del país evitarán la ola de nieve; el resto de las regiones deberá prepararse para afrontar los desafíos del invierno.
A partir del 4 o 5 de enero, las temperaturas comenzarán a bajar rápidamente. El centro, norte y este de España estarán bajo cielos densamente nublados, y la nieve podría llegar incluso a zonas donde normalmente es inusual. El clima invernal afectará tanto a zonas montañosas como a las llanuras, grandes ciudades y nodos de transporte clave.
La causa de estas nevadas es el choque de aire frío continental con un ciclón activo. Esta combinación genera condiciones propicias para precipitaciones intensas, formación de hielo y bruscas variaciones de temperatura. Los meteorólogos advierten: la nieve podría llegar incluso a zonas bajas, lo que incrementa el riesgo de problemas de transporte durante las fiestas.
La atención se centra especialmente en Madrid. Tras la tormenta de nieve ‘Filomena’ en 2021, cualquier previsión sobre el Día de Reyes genera inquietud entre los vecinos. Los expertos destacan que no se espera repetir aquel escenario, aunque las nevadas podrían ser localmente intensas y el tiempo permanecer inestable.
Las regiones central, norte y este del país serán las más afectadas. Se prevén temperaturas bajo cero persistentes, ventiscas y hielo en las carreteras. Se recomienda a conductores y peatones extremar las precauciones y reducir los desplazamientos en lo posible.
Según los pronósticos, el sur y el oeste de España quedarán al margen de la principal zona de nevadas. Se espera un clima más suave, aunque no se descartan bajadas de temperatura puntuales y heladas nocturnas.
Los meteorólogos advierten que los límites exactos de las nevadas pueden variar a diario. Sin embargo, ya es evidente que este año el Día de Reyes estará marcado por la inestabilidad invernal, con sorpresas para las que España no siempre está preparada.












