
En Cataluña se ha completado el análisis genético del virus de la peste porcina africana, lo que generó preocupación entre ganaderos y veterinarios. Las investigaciones se llevaron a cabo en el Instituto de Investigación Biomédica (Institut de Recerca en Biomedicina, IRB) y en la Universidad de Barcelona. Tras la secuenciación, los expertos concluyeron que el virus no pudo surgir por una fuga en el laboratorio del Centro de Investigación en Sanidad Animal IRTA-CReSA, ubicado en Cerdanyola del Vallès (Barcelona).
Así lo declararon representantes del Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural de la Generalitat. Según Cristina Massot, secretaria general del organismo, los análisis no detectaron indicios de manipulación artificial ni un origen de laboratorio del virus. El profesor del IRB Toni Gabaldón, responsable de la secuenciación, confirmó que el perfil genético del virus coincide por completo con cepas naturales previamente registradas en otras regiones de Europa.
Pese a las conclusiones iniciales, las autoridades catalanas no apresuran el cierre de la investigación. Actualmente esperan la confirmación oficial de los resultados por parte del centro nacional de referencia en peste porcina africana — el Laboratorio Central de Veterinaria (Laboratorio Central de Veterinaria, LCV) en Algete (Madrid). Solo tras recibir el informe de Madrid se podrá descartar de forma definitiva la hipótesis de un origen de laboratorio del virus.
El brote de peste porcina africana en España ha generado gran preocupación entre los productores de cerdo y los expertos en bioseguridad. El virus es altamente contagioso y puede propagarse rápidamente tanto entre cerdos domésticos como salvajes, provocando grandes pérdidas en la ganadería. Las autoridades de Cataluña reforzaron de inmediato el control en las granjas y limitaron el movimiento de animales tras la detección de los primeros casos, con el objetivo de evitar una mayor propagación de la infección.
Paralelamente, en la región se llevaron a cabo inspecciones exhaustivas en los laboratorios que trabajan con patógenos peligrosos. Se prestó especial atención al Centro IRTA-CReSA, donde se almacenan muestras de varios virus, incluido el agente causal de la peste porcina africana. Sin embargo, los expertos concluyeron que se cumplieron todos los protocolos de seguridad y que la posibilidad de fuga del virus desde el laboratorio es extremadamente baja.
En este momento, la principal tarea de los especialistas es identificar con precisión el origen del contagio y las vías de propagación del virus. Para ello, se analizan datos sobre el movimiento de animales, los contactos entre granjas y posibles casos de entrada de la infección desde otros países. Las autoridades insisten en que la situación está bajo control y que todas las medidas necesarias para proteger el sector ya han sido adoptadas.
Se espera que los resultados de la prueba en el laboratorio nacional estén disponibles en las próximas semanas. Después de eso, la Generalitat podrá confirmar o descartar definitivamente las conclusiones preliminares de sus expertos. Hasta entonces, en la región se mantienen reforzadas las medidas de bioseguridad y continúa el monitoreo de la situación en las granjas.












