
En junio de 2025, el gobierno español confirmó oficialmente la existencia de dos fallos técnicos en la línea de tren de alta velocidad entre Adamuz y Villanueva de Córdoba. Estos incidentes ocurrieron exactamente en el mismo tramo donde en enero de 2026 tuvo lugar el accidente entre dos trenes en el que murieron 39 personas. A pesar de las garantías de los funcionarios sobre la seguridad, las dudas acerca del estado de la infraestructura solo aumentan.
Ambos fallos registrados durante el verano pasado estuvieron relacionados con los sistemas de señalización. El primer incidente sucedió en el viaducto El Valle, donde una placa metálica, instalada en un dispositivo de compensación de dilataciones por temperatura, quedó en contacto con el raíl debido al calor y a las vibraciones. El sistema de seguridad se activó automáticamente, bloqueando el tramo e interrumpiendo el tráfico ferroviario. El segundo fallo se debió a la avería de una tarjeta de relés, un elemento clave para el funcionamiento de la señalización. Ambos problemas se solucionaron dentro del mantenimiento programado y, según las autoridades, ninguno puso en riesgo la seguridad de los pasajeros.
Preguntas sin respuesta
Sin embargo, este tramo ferroviario volvió a estar en el centro de la atención tras la tragedia de enero de 2026. Las causas del choque de dos trenes aún no han sido esclarecidas y la opinión pública exige explicaciones. Los detalles emergentes sobre anteriores problemas técnicos siembran dudas sobre la fiabilidad de todo el sistema. Las autoridades aseguran que todas las labores de mantenimiento y reparación se realizaron a tiempo y que la infraestructura cumple con los estándares. Pero los hechos hablan por sí mismos: hubo fallos y, precisamente aquí, se registró uno de los accidentes más graves de los últimos años.
En respuesta a la solicitud de los senadores de la oposición, el gobierno detalló cómo se subsanaron las averías. En concreto, en junio de 2025 se llevaron a cabo inspecciones, trabajos preventivos y reparaciones de emergencia, así como labores de desbroce y control de vegetación a lo largo de las vías, tanto en la estación de Villanueva de Córdoba como en otros puntos del sur. En octubre de ese mismo año se firmó un contrato específico para mejorar el sistema de protección contra incendios.
Problemas sistémicos
Sin embargo, a pesar de todas estas medidas, en 2024 y 2025 continuaron registrándose nuevas averías en la línea. Según la compañía ferroviaria, durante ese periodo se produjeron otros cuatro incidentes que afectaron tanto a los sistemas de señalización como a la infraestructura. Uno de ellos, ocurrido en diciembre, inutilizó un desvío ferroviario. Cada una de estas averías provocó retrasos y la restricción temporal del servicio, lo que no tardó en afectar la confianza de los pasajeros.
Las autoridades insisten en que la seguridad siempre ha sido una prioridad y que todos los incidentes se resolvieron con la máxima rapidez. Sin embargo, las fallas recurrentes y la tragedia ferroviaria cerca de Córdoba plantean una pregunta: ¿realmente el sistema funciona como debería? ¿O detrás de los informes oficiales se esconden problemas más profundos, aún sin resolver?
Control y responsabilidad
En los últimos meses, la atención sobre la infraestructura ferroviaria de España no ha dejado de crecer. Tras la catástrofe de enero de 2026, la sociedad exige no solo una investigación de las causas del accidente, sino también una revisión completa del sistema de control y mantenimiento de las vías. Las dudas sobre los contratistas responsables del estado técnico de las líneas son cada vez más fuertes. Muchos expertos consideran que, sin transparencia y cambios reales, será imposible evitar nuevas tragedias.
Por ahora, solo queda observar cómo evoluciona la situación. Las autoridades continúan publicando informes sobre su gestión, pero la confianza en esos documentos está claramente debilitada. El sistema ferroviario español se encuentra en una encrucijada y la seguridad de millones de pasajeros dependerá de cómo las autoridades respondan a estos desafíos.











