
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, comentó el domingo la decisión del Tribunal Supremo, que emitió una sentencia condenatoria contra el fiscal general del Estado. El jefe del Ejecutivo subrayó que, pese a su respeto por el sistema judicial y su disposición a acatar sus decisiones, no comparte la visión del tribunal sobre el fondo del asunto. Sánchez destacó que su postura respecto a la inocencia de Álvaro García Ortiz se mantiene firme.
Según el presidente del Gobierno, su convicción se basa en los testimonios de experimentados periodistas presentes en las audiencias. Estos profesionales con amplia trayectoria afirmaron que García Ortiz no fue la fuente de las filtraciones por las que se le acusaba. Las acusaciones fueron presentadas por la pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, pero, de acuerdo con Sánchez, no se han aportado pruebas que vinculen al fiscal con estos hechos.
La situación en torno a la figura del fiscal general ha generado una gran repercusión social. En España, continúan los debates sobre la transparencia de la justicia y los cuerpos de seguridad, así como sobre la influencia de las discrepancias políticas en los casos de alto perfil. A pesar de la condena, el presidente del Gobierno expresó públicamente su apoyo a García Ortiz, lo que ha suscitado acaloradas discusiones entre políticos y expertos.












