
El lunes, el Comité Nacional del Partido Popular (PP) acordó crear una comisión gestora temporal para la delegación del partido en la Comunidad Valenciana. Juanfran Pérez Llorca, recientemente ratificado como presidente de la autonomía, ha sido nombrado nuevo responsable. Esta decisión, que sorprendió a muchos, marca una nueva etapa en la dirección regional del PP tras la reciente dimisión de Carlos Mazón.
La comisión está integrada por figuras clave de la política regional. El secretario será Carlos Gil, diputado nacional y alcalde de la pequeña localidad de Benavites. Gil es considerado un estrecho colaborador del presidente provincial Vicente Mompó y del presidente de la Diputación de Valencia.
Nuevos protagonistas y cargos
El anterior líder del PPCV, Carlos Mazón, no ha obtenido ningún puesto en el nuevo órgano de dirección. Juan Carlos Caballero, portavoz del PP en el Ayuntamiento de València, será el coordinador de la comisión. Caballero cuenta con la total confianza de la alcaldesa María José Catalá. Ahora, la protección de derechos y garantías dentro del partido estará a cargo del alcalde de Torrevieja, Eduardo Dolón.
La coordinación del comité electoral recae en Esteban González Pons, representante del partido en Bruselas y vicepresidente del Parlamento Europeo. Su nombramiento refleja la intención de la dirección nacional de integrar sensibilidades diversas dentro del PP y contener la influencia del sector alicantino, alineado con Pérez Llorca y Mompó.
Causas de los cambios
Perés Llorca había respaldado previamente la candidatura de Mompo como cabeza de lista del PPCV para las elecciones de 2027, como parte de una estrategia para mantener a Mazón al frente del gobierno autonómico. Sin embargo, la dirección nacional del partido no aprobó este enfoque. Tras hacerse pública la reunión entre Perés Llorca, Mompo y otros líderes provinciales en la que se discutió la postulación de Mompo, Mazón presentó su dimisión.
Como respuesta a la crisis, la dirección del PP decidió tomar el control de la situación, coordinándose con Perés Llorca. En lugar de sustituir rápidamente a la dirección mediante el comité ejecutivo, como se planteaba inicialmente, se optó por crear una comisión gestora temporal.
Estrategia y estabilización
Tras la salida de Mazón, la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, propuso la formación de una comisión gestora hasta el próximo congreso regional. No apoyó la idea de un relevo inmediato de la dirección a través del comité ejecutivo. Catalá y González Pons unieron fuerzas para estabilizar el partido y buscar un equilibrio entre los distintos grupos de influencia.
La comisión gestora tiene como tarea no solo restablecer la unidad en la organización regional, sino también preparar al partido para las próximas elecciones. La nueva estructura refleja el intento de la dirección nacional del PP de ampliar la representación y reducir las tensiones entre las diversas facciones.
Mirada al futuro
La creación de la comisión gestora fue un paso inesperado que modificó el equilibrio de poder en la delegación valenciana del PP. Ahora el partido se prepara para una nueva etapa, en la que las decisiones clave se tomarán considerando los intereses de distintos líderes regionales. En los próximos meses se verá cuán eficaz resulta el nuevo modelo de gestión y cómo influirá en la preparación para las próximas elecciones.











