
Las autoridades de Sevilla finalmente han acordado medidas para garantizar el orden durante las semanas festivas restantes. Tras casi tres semanas de retraso debido a desacuerdos entre los partidos, el Ayuntamiento ha aprobado un plan especial de seguridad que estará vigente hasta el 6 de enero. La postura de Vox, que se abstuvo en la votación, fue clave para que la alcaldía pudiera sacar adelante la iniciativa.
Inicialmente, el proyecto fue bloqueado por toda la oposición a finales de octubre, apenas dos días antes del encendido oficial de la iluminación navideña. En ese momento, los concejales criticaron el apartado financiero del plan y la falta de coordinación con los órganos de control. Sin embargo, tras 22 días y a pesar de que el documento prácticamente no cambió, la situación se desbloqueó tras negociaciones políticas.
Cuestiones financieras
Según el nuevo acuerdo, se destinan 4,6 millones de euros para pagar el trabajo de los agentes de la policía municipal durante los días festivos y fines de semana. Estos fondos se tomarán del presupuesto de 2026, que aún no ha sido aprobado. Este año, el fondo de incentivos para los policías ya está agotado y solo quedan 17 mil euros en las cuentas. La oposición insistía en que este esquema de financiación genera riesgos para futuros gastos y podría provocar falta de recursos en el futuro.
En virtud del acuerdo con el sindicato de la policía municipal (Sppm), a cada agente se le garantiza un día libre adicional y hasta 595 euros por cada jornada trabajada en festivo o fin de semana. Esta medida busca compensar las horas extras y aumentar la motivación del personal en períodos de alta demanda.
Negociaciones políticas
La decisión de Vox de abstenerse sorprendió a muchos, ya que hasta el día anterior los representantes del partido habían anunciado su intención de bloquear el proyecto. Sin embargo, durante las negociaciones con el gobernante Partido Popular (PP) se alcanzó un compromiso. Actualmente, ambas formaciones están debatiendo el presupuesto municipal y Vox ha logrado incluir varias de sus propuestas, entre ellas cuestiones demográficas y la redistribución de fondos entre programas sociales.
Durante la discusión sobre el plan de seguridad, los representantes de Vox subrayaron que su apoyo no es incondicional. El partido exige al ayuntamiento reformas estructurales en la policía y una distribución más transparente de los recursos. Según Cristina Peláez, si en el futuro no se producen cambios, el respaldo podría ser retirado.
Críticas y protestas
Las fuerzas de la oposición, incluidos socialistas y representantes de la izquierda, criticaron duramente las acciones del ayuntamiento. Acusaron a la administración municipal de falta de organización y de carecer de planificación a largo plazo. Especial indignación causó el hecho de que, a principios de diciembre, las autoridades se vieran obligadas a activar la primera fase del plan de emergencia, que normalmente solo se utiliza en caso de desastres naturales. Esta decisión provocó protestas entre los agentes de policía, muchos de los cuales se negaron a acudir a su puesto de trabajo sin una declaración oficial de situación de emergencia.
Los sindicatos recurrieron a los tribunales para exigir la suspensión del plan de emergencia. El juez aún no ha tomado una decisión definitiva, mientras que el alcalde anunció su intención de responsabilizar a los agentes que no acudieron a su turno sin una causa justificada.
Reacción de los sindicatos
El líder sindical de Sppm, Luis Val, valoró positivamente la aprobación del nuevo plan, destacando que permitirá una mayor presencia policial en las calles en comparación con años anteriores. En caso de que la votación hubiera fracasado, la ciudad se habría visto obligada a aplicar el reglamento de 2004, que no responde a las necesidades actuales.
Por su parte, representantes de otro sindicato, Csif, expresaron su descontento porque las autoridades solo ofrecieron incentivos económicos sin abordar los problemas estructurales. Según ellos, si no se reforma la estructura y no se mejora la eficiencia del trabajo policial, la falta de recursos y personal volverá a repetirse el próximo año.
Próximos pasos
Las cuestiones sobre la organización del trabajo policial y la distribución del presupuesto siguen generando intensos debates. Vox insiste en la necesidad de cambios, mientras que la oposición exige mayor transparencia y responsabilidad por parte del ayuntamiento. En las próximas semanas, la ciudad afrontará nuevas rondas de negociaciones presupuestarias que determinarán no solo la seguridad, sino también la financiación de otros programas municipales.












