
El silencio nocturno en el centro de Álava fue interrumpido repentinamente por un perceptible temblor subterráneo. A las 00:10, hora local, los habitantes de Iruña de Oca y de las zonas cercanas se despertaron por la vibración de las paredes y el traqueteo de las ventanas. El sismo alcanzó una magnitud de 4, un hecho bastante notable para esta región. Muchos, asustados, salieron corriendo a la calle sin entender qué pasaba.
La actividad sísmica no solo se sintió en Álava, sino que también afectó a las provincias colindantes. En Vitoria-Gasteiz, así como en localidades de Burgos y La Rioja, se percibieron las sacudidas. Decenas de ciudades informaron sobre los temblores, y las personas compartieron sus experiencias en redes sociales y las comentaron con sus vecinos.
Reacción de la población
El pánico entre los vecinos fue evidente: muchos abandonaron sus viviendas por temor a nuevas réplicas. Algunos relataron haberse despertado por el tintineo de la vajilla y la vibración de los muebles. Durante unos minutos, reinó una atmósfera de inquietud en las calles hasta que se confirmó que la amenaza había pasado. No obstante, a pesar del susto, no se registraron consecuencias graves ni para la población ni para las infraestructuras.
Las autoridades respondieron con rapidez, enviando patrullas para revisar el estado de los edificios y las infraestructuras. Según los datos preliminares, no hay daños ni heridos. Los servicios de emergencia continuaron monitorizando la situación para asegurarse de que no hubiera daños ocultos.
Valoración de los expertos
Los sismólogos señalan que este tipo de terremotos son poco frecuentes en Álava, aunque la región no se considera completamente segura desde el punto de vista geológico. Una magnitud de 4 grados no supone un peligro grave para las construcciones modernas, pero puede generar inquietud entre la población, poco acostumbrada a este tipo de fenómenos.
Los expertos subrayan que la probabilidad de réplicas es muy baja. No obstante, los servicios de emergencia se mantienen en alerta para poder responder rápidamente ante cualquier complicación. A los vecinos se les recomienda mantener la calma y estar atentos a los comunicados oficiales.
Actuación de las autoridades
El Gobierno Vasco (Euskadi) confirmó que la situación está bajo control. Durante la noche, representantes municipales mantuvieron contacto con los residentes para informarles sobre el desarrollo de los acontecimientos. Las autoridades aseguran que no hay riesgo para la vida ni la salud de las personas, y que la infraestructura funciona con normalidad.
En los próximos días, los especialistas continuarán monitoreando la actividad sísmica en la zona. Se presta especial atención a las infraestructuras sociales para descartar cualquier riesgo, por mínimo que sea, para la población. Las autoridades han pedido a los ciudadanos que no caigan en el pánico y confíen únicamente en la información oficial.
Si no lo sabía, Iruña de Oca es un pequeño municipio en la provincia de Álava, que forma parte del País Vasco. Esta zona es conocida por su vida tranquila y paisajes pintorescos. Los terremotos aquí son extremadamente raros, lo que hace que el suceso sea especialmente llamativo para los habitantes locales. Vitoria-Gasteiz es el centro administrativo de Álava y la capital de la comunidad autónoma, donde reside la mayor parte de la población de la región.












