
En España, prácticamente todos los propietarios de vehículos se han enfrentado al menos una vez a la necesidad de reparar su automóvil. Normalmente, estas visitas al taller se deben a averías evidentes que dificultan el uso del coche y requieren un gasto considerable de tiempo y dinero.
Sin embargo, existen fallos que pueden pasar desapercibidos durante mucho tiempo. Un estudio reciente reveló que en las carreteras del país circulan millones de vehículos con defectos peligrosos que afectan a uno de los sistemas clave: el sistema de frenos.
Según la Asociación de Proveedores de Componentes de Automoción, Sernauto, alrededor de 6,8 millones de coches en España circulan con fallos en el sistema de frenos. Esto representa aproximadamente una quinta parte de todo el parque automovilístico del país. Estas cifras generan gran preocupación, dada la importancia de que los frenos funcionen correctamente para la seguridad vial.
Los expertos subrayan la importancia de detectar a tiempo las señales de posibles problemas. Entre ellas se encuentran ruidos inusuales al pisar el pedal, vibraciones o cambios en la fuerza necesaria para frenar. Si el pedal se percibe demasiado blando o, por el contrario, demasiado duro, puede ser indicio de una avería.
Otra señal de advertencia es el aumento de la distancia de frenado. Si el vehículo necesita más tiempo o espacio del habitual para detenerse, es fundamental acudir inmediatamente a un taller para realizar un diagnóstico.
Los expertos recomiendan no posponer la visita a un especialista ante cualquier sospecha de fallos en el sistema de frenos. Un mantenimiento técnico regular y la atención cuidadosa al estado del vehículo ayudan a prevenir accidentes y mantener la seguridad en las carreteras.












