
En España, cada vez más conductores buscan ahorrar en el mantenimiento de sus vehículos optando por materiales consumibles económicos. Sin embargo, los expertos advierten que intentar reducir costes en el anticongelante puede acarrear problemas graves para el motor.
Muchos conductores compran líquido refrigerante en supermercados sin prestar atención a su composición y a la compatibilidad con el modelo específico de su automóvil. Según los especialistas, este enfoque a menudo lleva a que en el sistema se utilice un producto inadecuado, que no solo no protege el motor, sino que también puede provocar la formación de partículas dañinas y corrosión.
Es especialmente peligroso mezclar distintos tipos de anticongelante. Los vehículos modernos, fabricados después del año 2000, suelen requerir líquidos refrigerantes orgánicos, que son más estables y duraderos en comparación con los anorgánicos. Si en el sistema se introduce un anticongelante anorgánico, con el tiempo se descompone, formando sedimentos y partículas que pueden dañar el radiador, la bomba y otros componentes del sistema de refrigeración.
Los mecánicos destacan que, aunque el color del líquido sea similar, esto no garantiza su compatibilidad. Es fundamental revisar cuidadosamente el etiquetado y la composición para evitar mezclar diferentes tipos de anticongelante. Además, los productos económicos suelen tener una cantidad mínima de componentes activos y una base principalmente acuosa, lo que reduce la eficacia de la refrigeración y aumenta el riesgo de sobrecalentamiento del motor.
Los problemas provocados por el uso de un líquido refrigerante inadecuado pueden no manifestarse inmediatamente. Al principio, el conductor puede no notar cambios en el funcionamiento del vehículo, pero con el tiempo se acumulan depósitos en el sistema que dificultan la circulación del líquido y provocan sobrecalentamiento. Como resultado, el motor puede sufrir daños graves y la reparación costará mucho más que la compra de un anticongelante de calidad.
Los expertos aconsejan no ahorrar en consumibles y comprar solo aquellos productos recomendados por el fabricante del vehículo. También es importante no mezclar anticongelantes orgánicos e inorgánicos, incluso si tienen el mismo color. Al reemplazar el refrigerante, lo mejor es enjuagar completamente el sistema y rellenar con un producto nuevo que cumpla con los requisitos técnicos del automóvil.
Por lo tanto, elegir el anticongelante adecuado y seguir las recomendaciones de los expertos ayudará a evitar costosas averías y prolongar la vida útil del vehículo. Los mecánicos españoles enfatizan que ahorrar en la calidad del líquido refrigerante puede tener consecuencias graves para el motor y todo el sistema de refrigeración.












