
En España, el mecánico profesional Juan José advirtió a los conductores sobre uno de los errores más comunes en el mantenimiento del coche. Según él, intentar abrir la tapa del depósito de expansión del sistema de refrigeración cuando el motor aún no se ha enfriado puede tener consecuencias graves tanto para la salud como para el vehículo.
El experto señaló que muchos automovilistas, al notar un nivel sospechoso de líquido o queriendo comprobar su estado, suelen apresurarse a abrir el depósito justo después de detener el coche. Sin embargo, en ese momento el sistema aún mantiene una alta temperatura y presión, lo que convierte esta acción en algo sumamente peligroso.
A diferencia de otros líquidos técnicos, como el aceite o el de frenos, el refrigerante está bajo presión mientras el motor está en marcha o acaba de apagarse. Si se abre la tapa en esas condiciones, el vapor y el líquido caliente pueden liberarse de forma brusca, provocando graves quemaduras en la cara y las manos.
El mecánico explicó que el sistema de refrigeración del coche está diseñado para soportar temperaturas superiores a los 100 grados gracias a su hermeticidad. La tapa del depósito actúa como una válvula que solo libera el exceso de presión en determinadas circunstancias. Si se abre antes de tiempo, el líquido hierve de inmediato y sale expulsado a presión.
Además del riesgo de sufrir una lesión, este tipo de acciones puede dañar el vehículo. Si se abre la tapa bruscamente, el líquido refrigerante puede salir por completo y el sistema se llenará de aire. Esto provoca un sobrecalentamiento del motor y puede requerir costosas reparaciones.
Para evitar estos problemas, el especialista recomienda esperar siempre a que el motor se enfríe por completo. Se puede comprobar si el sistema ya está frío presionando suavemente el manguito: si está blando y no hay presión, la tapa se puede abrir lentamente, controlando la salida de aire. Es importante tener especial cuidado con los radiadores cuya tapa se abre media vuelta, ya que en estos casos el riesgo de que el líquido salga disparado es aún mayor.
Por lo tanto, una regla sencilla —no abrir el depósito de refrigerante con el motor caliente— ayuda a proteger la salud y a evitar costes innecesarios en la reparación del coche.











