
Ingenieros del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han dado un paso que podría revolucionar el concepto de lo posible en el mundo de los vehículos eléctricos. Su nuevo desarrollo es una batería capaz de proporcionar hasta 1.600 kilómetros de autonomía con una sola carga. Para crear esta batería se emplearon materiales habituales y ampliamente disponibles, lo que de inmediato captó la atención de fabricantes y expertos de la industria automotriz.
En lugar del clásico litio y cobalto, considerados desde hace tiempo el estándar en baterías modernas, el equipo del MIT apostó por una combinación de aluminio, azufre y sales. Este enfoque permitió no solo reducir costes, sino también aumentar la seguridad: la batería es resistente a impactos y prácticamente inmune a incendios. Las primeras pruebas evidenciaron que incluso bajo cargas ultrarrápidas los elementos mantienen sus propiedades y no pierden capacidad tras cientos de ciclos.
Tecnología Electrode-to-Pack
El elemento clave de esta innovación fue la tecnología Electrode-to-Pack (ETOP), que elimina la necesidad de dividir la batería en celdas individuales. Ahora, cada módulo de la batería cumple varias funciones a la vez, lo que reduce significativamente las llamadas “zonas muertas” dentro del sistema. Gracias a ello, se logró un diseño mucho más compacto y una mayor eficiencia en el aprovechamiento del espacio interno.
La tecnología ETOP ofrece una densidad de almacenamiento de energía récord, casi un 50% superior a las actuales baterías de iones de litio. Esto significa que los vehículos eléctricos equipados con estas baterías podrán recorrer distancias mucho mayores sin necesidad de recarga, y además las baterías serán más ligeras y baratas de fabricar.
Ahorro y accesibilidad
Una de las principales ventajas de la nueva batería es su coste. Según los expertos, fabricar una batería de este tipo es aproximadamente seis veces más barato que producir las de iones de litio. Esto abre la puerta a la adopción masiva de vehículos eléctricos, ya que la reducción del precio de un componente clave puede hacer que el transporte ecológico sea accesible para mucha más gente.
Además, la eliminación del uso de metales raros y caros reduce la dependencia de mercados de materias primas inestables y disminuye el impacto ambiental de la producción. Los ingenieros del MIT aseguran que su batería no solo es más segura, sino también más fácil de reciclar, algo especialmente importante para el futuro desarrollo del sector.
Perspectivas industriales
El desarrollo se lleva a cabo en colaboración con la empresa 24M Technologies, especializada en soluciones innovadoras de almacenamiento energético. Junto al MIT, ya han realizado varias pruebas exitosas y se preparan para escalar la producción. Según afirman, la nueva tecnología permitirá que los vehículos eléctricos compitan con los convencionales no solo en sostenibilidad, sino también en precio.
Si baterías con estas características llegan al mercado, podrían desencadenar un auténtico auge de los coches eléctricos. Los fabricantes podrán ofrecer vehículos con mayor autonomía y carga rápida, mientras que los consumidores ahorrarán en uso y mantenimiento.
El futuro de los coches eléctricos
La aparición de baterías de nueva generación puede marcar un antes y un después en toda la industria automovilística. Los fabricantes de Estados Unidos y Europa ya siguen de cerca los avances del MIT, ya que la competencia con las empresas chinas, que desarrollan activamente sus propias tecnologías, se vuelve cada vez más feroz.
En los próximos años se espera la llegada de los primeros modelos eléctricos de serie con baterías de aluminio y azufre. Esto no solo aumentará la autonomía, sino que hará los coches eléctricos mucho más atractivos para el gran público.
Si no lo sabías, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (Massachusetts Institute of Technology, MIT) es una de las principales universidades de investigación del mundo, fundada en 1861 en Cambridge, Massachusetts. El MIT es conocido por sus avances en ingeniería, física y nuevas tecnologías. La empresa 24M Technologies, fundada en 2010, se especializa en soluciones innovadoras de baterías y colabora estrechamente con los principales centros científicos de Estados Unidos.











