
En los últimos años, Barcelona se ha convertido en un laboratorio para audaces experimentos de vivienda urbana. Ante el constante aumento de los precios inmobiliarios y la escasez de pisos asequibles, las autoridades municipales y los arquitectos buscan soluciones poco convencionales. Uno de los proyectos más destacados de los últimos tiempos es un complejo residencial que no solo ofrece techo, sino que reinterpreta por completo el concepto de convivencia.
En el distrito 22@, antaño dominado por edificios industriales, ahora surgen barrios modernos. Aquí, en la zona de Illa Glòries, se ha levantado un edificio que de inmediato llamó la atención de expertos y ciudadanos. Su arquitectura y la organización interior del espacio se apartan radicalmente de los estándares habituales.
Revolución arquitectónica
El proyecto fue desarrollado por el equipo de Cierto Estudio, conocido por su enfoque innovador hacia los espacios residenciales. El edificio abarca casi 9.000 metros cuadrados y tiene forma de U. La planta baja está dedicada a tiendas, zonas de juegos para niños y espacios especialmente adaptados para residentes mayores. También aquí se ubican las áreas comunes, lugares ideales para reunirse con vecinos o simplemente relajarse.
Pero lo más interesante se encuentra en las plantas superiores. El edificio cuenta con 51 apartamentos, cada uno de ellos concebido como un cuadrado sin funciones predeterminadas. No hay pasillos convencionales ni habitaciones con usos fijos. El espacio se divide en cuatro partes iguales que los residentes pueden adaptar según sus necesidades: dormitorio, despacho, salón o comedor, la elección es de ellos. Este enfoque permite a los habitantes decidir por sí mismos cómo será su hogar.
Flexibilidad y libertad
En la parte sur de cada vivienda hay una zona ampliada que alberga la cocina, la cual se integra con fluidez en la terraza común. En el centro se encuentra el baño, orientado en ángulo, lo que genera separaciones naturales y hace aún más versátil la distribución. Los arquitectos destacan que la integración de la cocina, el baño y el lavadero en un mismo espacio rompe los estereotipos tradicionales y favorece el reparto equitativo de las tareas domésticas entre todos los miembros de la familia.
Los balcones orientados al norte aportan dinamismo a la fachada y ofrecen espacios adicionales para el descanso. Las terrazas comunes, con toldos rojo intenso y ventanales, contrastan con la fachada principal de color verde, creando un marcado acento visual. Todos estos elementos están pensados para fomentar la interacción entre vecinos y fortalecer el sentido de comunidad.
Espacios comunitarios
Se ha prestado especial atención al patio interior, que se ha convertido en el verdadero corazón del complejo. No es simplemente un área de paso, sino un espacio verde donde refugiarse del calor, convivir con los vecinos o disfrutar de un picnic en familia. Siempre hay ambiente: algunos juegan con sus hijos, otros leen bajo la sombra de los árboles y hay quienes comentan las últimas noticias con los vecinos.
Las galerías exteriores conectan los apartamentos con la azotea, transformada en un jardín. Estos pasillos cumplen una doble función: sirven como lugares de encuentro casual y ofrecen privacidad gracias a un diseño arquitectónico bien pensado. En las zonas comunes predominan los tonos verdes y terracota, mientras que en los interiores de las viviendas destacan los colores claros y la madera natural, generando una sensación de confort y amplitud.
Nuevos estándares de vida
El complejo residencial en Illa Glòries se ha convertido en un ejemplo de cómo combinar necesidades individuales con intereses comunitarios. Aquí no hay espacio para el aislamiento: cada elemento arquitectónico invita a la convivencia y la interacción. Los planos flexibles permiten a los residentes adaptar los espacios a sus necesidades, y la abundancia de zonas comunes convierte la vivienda en algo más que un lugar para dormir: es el auténtico centro de la vida.
En Barcelona, este tipo de proyectos son cada vez más demandados. Las autoridades municipales respaldan iniciativas que impulsan nuevos formatos de vivienda y refuerzan los lazos vecinales. Expertos señalan que estos edificios pueden servir de modelo para otras ciudades donde el acceso a la vivienda es un problema especialmente grave.
Si no lo sabías, Cierto Estudio es un despacho de arquitectura con sede en Barcelona, especializado en espacios residenciales y públicos innovadores. En los últimos años, el equipo ha desarrollado varios proyectos que han sido reconocidos en certámenes internacionales. En Illa Glòries, los arquitectos aplicaron por primera vez el concepto de viviendas completamente simétricas con una distribución flexible, lo que permitió crear un ambiente único para la vida y la convivencia. El proyecto ya ha llamado la atención de especialistas de varios países y se ha convertido en tema de debate en la comunidad profesional.












