
Etapa de transición para la calefacción en los hogares españoles
En 2025, España pondrá en marcha un ambicioso programa para reemplazar las calderas de gas tradicionales. Durante décadas, estos equipos han proporcionado calefacción en la mayoría de las viviendas, pero ahora su uso está siendo eliminado progresivamente. El motivo son los nuevos requisitos de eficiencia energética y la intención de reducir las emisiones de dióxido de carbono. Las directivas europeas y las iniciativas nacionales buscan incentivar la adopción de tecnologías de calefacción modernas y ecológicas.
Impacto en el medio ambiente y el consumo energético
Según expertos, las calderas de gas son responsables de aproximadamente una décima parte de las emisiones mundiales de CO2. En España, alrededor del 42% de los pisos y casas se calientan con gas natural, otro 14% utiliza productos derivados del petróleo y un 3% emplea carbón. El sector residencial en su conjunto consume casi la mitad de toda la energía del país y produce más de un tercio de los gases de efecto invernadero. Las autoridades prevén que eliminar los sistemas antiguos permitirá reducir el consumo energético en un 11,7% para 2030. Cada país de la UE debe lograr una reducción acumulativa de la demanda energética cada año.
Alternativas modernas y su coste
En lugar de las tradicionales calderas, el mercado ofrece ahora soluciones basadas en aerotermia y geotermia, así como sistemas que utilizan biomasa, energía solar y complejos híbridos. Algunas opciones incluyen la instalación de bombas de calor individuales o calderas de condensación, lo que brinda mayor independencia a los residentes. El coste de la transición a estas nuevas tecnologías varía entre 8.500 y 90.000 euros, dependiendo del sistema elegido y el volumen de obra. La amortización de la inversión depende de la eficiencia del equipo y del nivel de consumo, pero en promedio se sitúa entre 7 y 10 años. Los sistemas aerotérmicos pueden reducir los gastos de calefacción varias veces en comparación con los modelos de gas.
Ventajas para los propietarios y apoyo estatal
La transición a sistemas modernos no solo reduce las facturas de servicios y mejora el confort, sino que también aumenta el valor de la vivienda. Según los expertos, las casas energéticamente eficientes pueden revalorizarse hasta un 12%. Además, los propietarios pueden acceder a subvenciones estatales y programas especiales de crédito que facilitan la financiación de estos proyectos. Grandes bancos, como Deutsche Bank, ofrecen soluciones adaptadas tanto para edificios residenciales como para familias individuales.












