
El sol otoñal, las temperaturas agradables y las infinitas posibilidades de ocio convierten a uno de los destinos turísticos del sur de España en una auténtica joya para los amantes del golf. En octubre, aquí se puede disfrutar junto a la piscina con temperaturas de 26-28 grados, aprovechando todos los encantos de la llamada temporada de terciopelo. Hoteles de lujo con innumerables piscinas, modernos gimnasios y completos centros de spa se combinan con la tranquilidad de la costa. La paz, un alto nivel de servicio, una gastronomía destacada y la atmósfera de turismo selecto dan a este lugar un carácter único que atrae a viajeros exigentes de toda Europa.
Armonía entre naturaleza y lujo
Esta ciudad costera, que en su día fue un humilde puerto pesquero, ha logrado conservar su encanto natural y autenticidad. Hoy ofrece las condiciones ideales para descansar en un ambiente tranquilo, lejos del bullicio del centro. Aquí es posible encontrar privacidad, optando por un glamping o un camping tradicional para estar más cerca de la naturaleza. Sus playas de arena se extienden a lo largo de siete kilómetros, y el animado paseo marítimo recorre toda la costa, invitando a paseos relajados a cualquier hora del día. El clima es tan benigno que, de media, sólo se necesita paraguas durante 35 días al año, un argumento de peso para quienes buscan escapar de las inclemencias del norte y sueñan con un verano eterno.
Al mismo tiempo, la costa ofrece innumerables opciones para los amantes del lujo y, por supuesto, del golf. A solo diez minutos en coche del centro se encuentran seis campos de 18 hoyos de primer nivel, diseñados por arquitectos de renombre. Si amplías el radio a 30 kilómetros, la oferta se incrementa a una veintena de clubes de golf excelentemente equipados, capaces de satisfacer tanto a principiantes como a profesionales. Quienes disfrutan de las compras exclusivas y la alta gastronomía encontrarán irresistibles las localidades cercanas, como el emblemático Puerto Banús. Este enclave es famoso por sus boutiques de marcas internacionales, restaurantes de alta gama y un ambiente sofisticado, aunque los precios aquí también están a la altura.
Patrimonio cultural y descubrimientos gastronómicos
La riqueza del patrimonio cultural de la ciudad se respira en sus calles y alcanza su máxima expresión en el castillo Sohail, de origen musulmán, que se alza majestuosamente sobre la urbe. Visitar esta fortaleza permite sumergirse en el pasado andalusí de la región y, al mismo tiempo, disfrutar de impresionantes vistas panorámicas al Mediterráneo. Para los amantes de la naturaleza, son paradas imprescindibles la playa de Los Boliches, con su fina arena dorada y aguas tranquilas, así como el parque fluvial Sohail, que se extiende a lo largo del río homónimo. Pasear por estos enclaves brinda relax y la oportunidad de disfrutar de un microclima único y una exuberante vegetación.
No debes pasar por alto el mirador de Torrebanca, desde donde se obtiene una vista excepcional de la ciudad y la costa. En días despejados, incluso se puede distinguir la costa africana, lo que deja una impresión imborrable. A quienes se interesan por la artesanía local les encantará el mercado semanal, donde es posible encontrar recuerdos únicos y productos típicos. La calle San Miguel, llena de tiendas y acogedoras cafeterías, es el corazón de la vida urbana. El día puede terminarse perfectamente con una cena en uno de los restaurantes del puerto deportivo, disfrutando de la puesta de sol sobre el mar y las yates balanceándose sobre las olas.
Vivir en la costa del sol: precios y perspectivas
El mercado inmobiliario de esta zona ofrece una amplia variedad de opciones de vivienda, desde lujosas villas con piscinas privadas hasta apartamentos más asequibles que permiten disfrutar plenamente de todas las ventajas de vivir junto al mar. En el municipio se desarrolla activamente la construcción de nuevos complejos residenciales que ofrecen apartamentos con todas las comodidades modernas, así como zonas comunes con piscinas, gimnasios y otros servicios. Sin embargo, cabe señalar que la vida aquí no puede considerarse económica. Especialmente en lo que respecta a la compra de vivienda: a octubre de 2025, el precio del metro cuadrado se acercaba a los 4.506 euros, y el alquiler medio era de 15,7 euros por metro. Al igual que en muchas otras regiones populares de España, los precios aquí muestran un crecimiento sostenido desde hace tiempo, lo que hace que invertir en inmuebles locales sea atractivo, aunque requiera inversiones significativas.











