
Desde el 11 de noviembre de 2025, entró en vigor en Logroño una moratoria anual para la concesión de nuevas licencias de pisos turísticos, casas de huéspedes, apartamentos y pensiones ubicados en zonas residenciales de la ciudad. El ayuntamiento adoptó esta medida para frenar el rápido crecimiento del alquiler vacacional y revisar la normativa sobre alojamiento turístico en el entorno urbano.
El Ayuntamiento redefine su estrategia turística
Las autoridades de Logroño han declarado que la suspensión en la emisión de nuevas licencias es necesaria para encontrar un equilibrio entre los intereses de los residentes y el desarrollo del turismo. Consideran que la situación requiere una intervención urgente: en los últimos años, el número de alojamientos turísticos de corta duración se ha multiplicado, lo que ya impacta notablemente en la accesibilidad de la vivienda para los vecinos.
Durante los próximos 12 meses, los responsables municipales prevén elaborar una nueva normativa que permita regular de manera más precisa la actividad de los alojamientos turísticos. Entre las posibles medidas se contempla la reforma de las normas urbanísticas y la introducción de una regulación municipal específica para este tipo de establecimientos.
Mercado inmobiliario bajo presión: datos y tendencias
Según el Instituto Regional de Estadística, en 2025 hay cerca de 1.700 apartamentos turísticos en La Rioja, con un crecimiento anual superior al 25%. Solo en Logroño, el número ya supera los 800, triplicando la cifra respecto a 2018. En comparación, el número de casas rurales en la región no rebasa las 130.
La concentración de apartamentos turísticos es especialmente notable en el centro histórico de la ciudad: allí representan más del 8% del total del parque residencial, y entre las viviendas vacías este porcentaje supera el 15%. El municipio teme que un crecimiento mayor del alquiler de corta duración provoque el desplazamiento de los residentes habituales y modifique el carácter tradicional de los barrios centrales.
Causas y consecuencias: perspectiva de la administración
En el documento oficial que recoge la decisión de suspender la concesión de licencias, se señala que en los últimos años el mercado de alquiler en Logroño ha experimentado cambios significativos. La popularidad de las plataformas online y la demanda de experiencias “auténticas” entre los turistas han provocado un aumento abrupto del número de pisos destinados al alquiler temporal.
Las autoridades subrayan que esta tendencia genera preocupación: crece la competencia con los hoteles tradicionales y los vecinos se enfrentan a la falta de vivienda asequible. En algunas zonas de la ciudad ya se observa una saturación de alojamientos turísticos, lo que repercute negativamente en la calidad de vida y en la estructura social.
El futuro de Logroño tras el moratorio
A lo largo del año, las autoridades municipales revisarán el plan urbanístico y elaborarán nuevas normas para regular el alquiler turístico. No se descarta que, tras este periodo, se introduzcan restricciones adicionales o requisitos para los propietarios de este tipo de alojamientos.
Por ahora, los propietarios de viviendas y los posibles inversores deben esperar: no se están entregando nuevas licencias y el mercado permanece a la espera de cambios. Los vecinos confían en que las medidas adoptadas ayuden a mantener el equilibrio entre los intereses de los turistas y los residentes, y que Logroño siga siendo un lugar cómodo tanto para vivir como para disfrutar.












