
En 2025, la vida privada de la joven generación de la familia real española volvió a estar en el centro de atención. Dos primas, Victoria Federica de Marichalar y Borbón e Irene Urdangarin, terminaron casi al mismo tiempo sus relaciones amorosas. Sin embargo, las maneras que eligieron para superar este difícil periodo fueron muy diferentes, reflejando dos enfoques completamente distintos de cómo vivir bajo el escrutinio público.
Victoria Federica, hija de la infanta Elena y Jaime de Marichalar, conocida por su activa presencia en los medios, puso fin a su relación con el empresario Borja Moreno Oriol tras casi un año juntos. La ruptura se produjo sin escándalos. Se informa que Moreno Oriol decidió centrarse plenamente en su carrera en el ámbito de las relaciones públicas. Por su parte, Victoria Federica encontró consuelo en una vida social muy activa y el apoyo de sus amigas cercanas. El verano de 2025 fue especialmente intenso para ella: fue vista en el prestigioso festival musical Starlite en Marbella, colaboró con reconocidas marcas y siguió desarrollando su marca personal en las redes sociales. Sus logros en este campo se reflejaron en su nominación en los Premios Forbes 2025 en la categoría de “Mejor creadora de contenido”, lo que confirma su posición como una de las figuras más influyentes en el universo digital español.
Su prima Irene Urdangarin, la hija menor de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin, optó por una estrategia completamente diferente. Su relación con Juan Urquijo, cuñado del alcalde de Madrid José Luis Martínez-Almeida, duró unos dos años y finalizó de mutuo acuerdo. Entre las principales razones de la ruptura se mencionan la distancia y las distintas prioridades en la vida, que resultaron obstáculos insalvables para la pareja. A diferencia de su prima, Irene prefirió sobrellevar este periodo lejos de la mirada pública. Pasó el verano en familia, viajando entre Grecia y Bidart (Francia). Actualmente se prepara para regresar a la Universidad de Oxford, donde continuará sus estudios. En el Reino Unido cuenta con el apoyo de su hermano mayor, Juan Urdangarin, quien reside de forma permanente en Londres.
Así, las rupturas sentimentales de las dos sobrinas del rey Felipe VI ilustran claramente la diferencia de sus personalidades y los caminos de vida que han elegido. Mientras que Victoria Federica utiliza con soltura la exposición pública como una parte de su vida y su carrera, enfrentando las dificultades ante todo el país, Irene Urdangarin defiende firmemente su derecho a la privacidad, optando por la tranquilidad del entorno académico y familiar.












