
Las vacaciones de verano de la familia real española en 2025 terminan de manera diferente a lo previsto. El rey Felipe VI permanece en Madrid, mientras que la reina Letizia y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, supuestamente continúan su descanso privado en Grecia. Así, en los últimos días de agosto, la pareja real pasa el tiempo en países distintos, lo que ha generado numerosas preguntas.
En un principio, el regreso del rey a España se debió a circunstancias de emergencia. El país fue azotado por los mayores incendios forestales de los últimos 30 años, que arrasaron cientos de miles de hectáreas en Galicia, Castilla y León y Extremadura. Además, un amigo cercano del monarca, el músico Jaime Anglada, resultó gravemente herido en un accidente de moto. El rey lo visitó de inmediato en el hospital en Palma y también inspeccionó el centro de mando de la Unidad Militar de Emergencias (Unidad Militar de Emergencia, UME) en la base de Torrejón de Ardoz.
Sin embargo, desde entonces ha pasado casi una semana y la agenda oficial del rey sigue vacía. La fase crítica de la lucha contra el fuego ha quedado atrás, y la visita a las regiones afectadas, que requiere coordinación con el gobierno, se pospone quizá debido a la tensa situación política. El estado de salud del amigo del monarca, aunque sigue siendo grave, mejora poco a poco. Esto lleva a los observadores a preguntarse: ¿por qué Felipe VI no se ha reunido con su familia para pasar con ellos los últimos días de las vacaciones?
Mientras el rey permanece en la capital, otros miembros de la familia Borbón han sido vistos en Mallorca. En particular, la infanta Elena visitó Palma, donde fue fotografiada en una antigua heladería (Gelateria Ca’n Miquel), a la que acudía en su infancia junto a sus padres y hermano. Esta visita nostálgica podría indicar el deseo de parte de la familia de mantener la tradición de veranear en las Islas Baleares.
La razón más probable por la que Felipe VI se queda en el Palacio de la Zarzuela se atribuye a motivos familiares. Según información no oficial, el rey está brindando apoyo a su madre, la reina Sofía. Ella atraviesa un momento difícil, ya que cuida de su hermana enferma, la princesa Irene de Grecia. Se informa de que el estado de salud de la princesa es motivo de seria preocupación y la reina Sofía está sobrellevando la situación con dificultad.
Se supone que los hijos de la reina Sofía —las infantas Elena y Cristina, así como el propio rey Felipe— han acordado turnarse para acompañar a su madre, de modo que no se quede sola. Como la infanta Cristina pasa el verano en Biarritz (Francia), la presencia del rey en Madrid permite a la infanta Elena tomarse un pequeño descanso y pasar algunos días en Mallorca, en el Palacio de Marivent. Esta situación demuestra la unión de la familia ante las dificultades personales.











