
En los últimos meses, la comunidad del baloncesto ha debatido activamente los cambios ocurridos con dos reconocidos jugadores tras un importante intercambio entre clubes. El foco estuvo puesto en Luka Dončić y Anthony Davis, cuyas condiciones físicas han sido objeto de un análisis minucioso.
Luka Dončić, anteriormente criticado por su sobrepeso, sorprendió a muchos a comienzos del verano con su transformación. Tras aparecer en la portada de una reconocida revista deportiva, se supo que el base esloveno había perdido una cantidad significativa de peso después de la serie final de la pasada temporada, cuando jugaba para los Dallas Mavericks ante los Boston Celtics. Sin embargo, con el inicio de los entrenamientos de pretemporada, se reveló que durante el verano Dončić recuperó seis kilos, aumentando su peso de 104,3 a 110,6 kg en comparación con la campaña anterior.
La directiva de Dallas tomó la decisión de desprenderse de Dončić en febrero, explicando que temían por su estado físico y su tendencia a ganar peso. Como resultado de la operación, llegaron al equipo Anthony Davis y Max Christie. Sin embargo, Davis, que recibió la oportunidad de mostrarse en su nuevo club, solo pudo disputar nueve partidos al final de la temporada regular debido a lesiones.
Es curioso que la situación con el peso también haya afectado al propio Davis. A diferencia de Doncic, su aumento fue de siete kilos, y los expertos señalan que no se trata de masa muscular. El jugador explicó que este tipo de cambios le suceden casi todas las pretemporadas: durante el verano sube de peso y a lo largo de la temporada lo pierde rápidamente para mantener su fuerza física de cara a los partidos decisivos. Según él, es una práctica habitual y no le preocupa en absoluto.
Sin embargo, estos cambios generan dudas entre los especialistas y aficionados. Las expectativas en torno a los nuevos jugadores de Dallas siguen siendo altas, pero la condición física de los líderes podría afectar el inicio de la temporada. Al mismo tiempo, la historia del traspaso de Doncic y los posteriores cambios de peso de ambos jugadores resaltan la importancia de la preparación individual para rendir con éxito al máximo nivel.












