
Desde hace casi dos meses, Jessica Bueno se encuentra lejos de su hogar y de sus seres queridos. La modelo sevillana dio un paso valiente a principios de otoño al participar en la segunda temporada de la edición estelar del reality show «Supervivientes All Stars». Para ella, esto significó una especie de regreso al programa, catorce años después de su primera experiencia. Incluso antes de volar a Honduras, no ocultaba lo difícil que le resultaba afrontar la inminente separación de sus tres hijos —Fran, Jota y Alejandro—, nacidos de sus relaciones con Kiko Rivera y Jota Peleteiro. Finalmente, durante la emisión del programa, aclaró quién se quedó a cargo de los niños durante su ausencia.
Para la andaluza, los últimos días en el programa, que ya se acerca a la final, han sido especialmente intensos y llenos de emociones. Por un lado, tuvo que despedirse de Gloria Camila Ortega, con quien había forjado una fuerte amistad en las islas Cayo Cochinos. Gloria fue la última concursante expulsada tras la votación del público este domingo. Por otro lado, tras una agotadora prueba, Jessica consiguió por primera vez el estatus de líder del grupo, lo que le otorgó la valiosa inmunidad frente a las nominaciones.
Sumida en la euforia por la tan esperada victoria y el collar de líder, Bueno no pudo contener las lágrimas frente a las cámaras. La exconcursante de «Gran Hermano VIP», visiblemente emocionada, agradeció a todos los que la apoyan. Mencionó a sus hijos, que actualmente tienen doce, nueve y cuatro años, y confesó que no deja de pensar en ellos mientras relee la emotiva carta que le escribieron antes de partir. En su discurso dejó claro quién cuida de los niños mientras ella lucha por ganar el concurso. No son sus exparejas, sino sus padres —los abuelos maternos de los niños— quienes se ocupan de ellos. «Y a mis padres… si no fuera por ellos, no podría vivir esta experiencia aquí con tanta tranquilidad, sabiendo que mis tres tesoros están felices y bien cuidados», afirmó la modelo.
La cuestión de con quién se quedarían los niños durante la participación de su madre en el programa permaneció abierta durante todo el verano, desde que se anunció su regreso a la televisión. Entonces, en el programa «¡De viernes!», la andaluza compartió sus planes. En un principio, consideraba que sus hijos vivirían con sus padres, Francisco Bueno y Loli Álvarez. No obstante, no descartaba que su exmarido, Jota Peleteiro, quien reside habitualmente en Bilbao con su segunda esposa y su hijo pequeño, pudiera trasladarse a Sevilla durante ese tiempo.
La reacción de Jota Peleteiro ante la noticia de la participación de Jessica en el programa fue ambivalente. Se mostró sorprendido al enterarse por televisión y lamentó no haber sido informado con antelación para poder organizarse mejor. Según algunos medios, el exfutbolista tenía la intención de ejercer su derecho y pasar ese tiempo con sus hijos, en lugar de que ellos se quedaran con los abuelos. De hecho, en octubre se le vio disfrutando de la compañía de los tres niños, incluido Fran, a quien siempre ha considerado su hijo.












