
En el fin de semana decisivo de la temporada de MotoGP, Marc Márquez llegó con una inusual contención para él. En ambas carreras en Japón terminó segundo, solo por detrás de su compañero Pecco Bagnaia, quien sorprendió con un fin de semana perfecto. Sin embargo, para Márquez lo más importante no fue eso: tras casi seis años sin títulos, volvió a proclamarse campeón del mundo, poniendo fin a un prolongado período de dificultades.
Desde 2020, cuando sufrió aquel grave accidente en Jerez, la vida del piloto de Cervera se transformó en una sucesión de operaciones y rehabilitaciones. Los cirujanos intervinieron cuatro veces en su brazo derecho; además, tuvo problemas en el hombro, dos operaciones en los ojos y una intervención por síndrome compartimental. En tres años se perdió treinta carreras, y su carrera estuvo al borde de concluir.
Hubo un momento en el que Márquez pensó seriamente en retirarse, pero se arriesgó y firmó contrato con Gresini. Desde entonces todo cambió: volvió a disfrutar de pilotar y, con ello, llegaron las victorias. El paso al equipo oficial de Ducati fue clave: esta temporada Márquez ganó once carreras de domingo y catorce sprints, sumando veinticinco victorias en treinta y cuatro posibles.
Especialmente emotivo para Márquez fue la etapa en Motegi. Recordando a su abuelo Ramón, quien falleció el año pasado, el piloto no pudo contener las lágrimas. Fue precisamente esta persona quien siempre estuvo a su lado, lo apoyó y en algún momento incluso le aconsejó dejar las carreras, considerando que su nieto ya había demostrado todo lo posible. Pero Marc prometió a su abuelo darse una oportunidad más, y no le falló. La última operación en su brazo fue exitosa y ahora, según palabras del propio deportista, está seguro de que su abuelo se siente orgulloso de él, observando sus logros desde el cielo. El regreso de Márquez a la élite del motociclismo se ha convertido en una verdadera historia sobre la fuerza de carácter y los lazos familiares, y su noveno título es símbolo de victoria sobre las circunstancias.










