
Gloria Serra, cuyo nombre hace tiempo se asoció en España al periodismo de investigación, siempre supo mantener su vida privada lejos de los focos. A pesar de décadas de trabajo en televisión y de la atención constante del público, ha logrado levantar una muralla casi impenetrable en torno a su familia. En los últimos años, el interés por su entorno personal no ha hecho más que crecer, ya que pocos sabían que detrás de la imagen de presentadora segura se oculta una historia digna de un reportaje aparte.
En 2014, cuando Serra ya rondaba los cincuenta años, sucedió en su vida un hecho que prefirió no hacer público. Nacieron sus hijas gemelas, sobre quienes hasta hoy se conoce muy poco. Incluso sus nombres siguen siendo un misterio para el gran público. La periodista no publica fotos de las niñas, no habla de ellas en entrevistas y evita de manera tajante cualquier comentario sobre el tema. Esta postura es motivo de respeto, pero también alimenta la curiosidad: ¿qué esconde una de las figuras más reconocidas de la televisión española?
Apoyo en la sombra
La vida sentimental de Serra también despierta un interés especial. Desde hace más de diez años comparte su vida con un hombre veinte años menor. Se llama Nacho, es originario de Argentina. En el pasado trabajó como camarero en Barcelona y ahora se dedica a la decoración de interiores. A pesar de la marcada diferencia de edad y de origen, la pareja se muestra muy compenetrada, aunque sus fotos juntos son una auténtica rareza. Serra evita dar detalles de la relación y su pareja prefiere mantenerse alejado de la exposición pública.
En el ámbito profesional, Gloria es respetada por su firmeza y principios, pero en la vida privada demuestra una sorprendente ternura y cuidado. Según sus allegados, fue precisamente el nacimiento de sus hijas lo que la hizo aún más determinada y, en cierto modo, combativa. Ha confesado en varias ocasiones que la maternidad marcó una nueva etapa para ella, cambiando su perspectiva sobre muchas cosas.
Doble misterio
Ambas hijas de Serra nacieron después de un prolongado embarazo que la periodista logró mantener en secreto. Solo varios meses después del nacimiento se supo que se había convertido en madre. Desde entonces, no ha permitido que ningún periodista se acerque a sus hijas. Incluso en las redes sociales no hay rastro de su presencia en la vida de Gloria. Este nivel de hermetismo, en una era de transparencia total, genera asombro y respeto.
Resulta curioso que una de las hijas haya mostrado un interés inusual por la profesión de su madre. Le pidió a Gloria una vieja máquina de escribir, igual a la que utilizaba Serra en su infancia. Este gesto conmovió a la periodista, ya que fue con una máquina parecida como inició su camino en el periodismo de investigación y los reportajes. Quizá en el futuro alguna de las niñas siga la tradición familiar, aunque por ahora su destino sigue siendo un misterio.
Vida lejos de las cámaras
A diferencia de muchos de sus colegas, Gloria Serra no utiliza a su familia para construir una imagen pública. No asiste a eventos sociales con su pareja, no comparte historias familiares en las entrevistas ni permite que los periodistas invadan su espacio personal. Este enfoque es poco común entre las celebridades españolas, acostumbradas a la atención y al escrutinio constante.
En torno a su nombre prácticamente no han surgido escándalos, lo que aumenta aún más el interés por su vida privada. Circulan rumores y especulaciones en la sociedad, pero Serra prefiere guardar silencio. Su principio es proteger a sus seres queridos a toda costa, aunque eso genere desconcierto entre el público y sus colegas.
La huella argentina
La historia de su relación con el argentino Nacho es otro motivo de conversación. Es poco frecuente ver en España parejas con tanta diferencia de edad, especialmente cuando se trata de figuras públicas. Sin embargo, Gloria y su pareja no prestan atención a los estereotipos. Viven a su manera, sin adaptarse a las expectativas sociales. Nacho, pese a su profesión discreta, se ha convertido en un pilar y un apoyo esencial para Serra en los momentos más difíciles.
En el entorno profesional, Gloria Serra es conocida por no temer ir a contracorriente. En su vida personal sigue los mismos principios: no ceder ante la presión, no revelar más de la cuenta y anteponer siempre los intereses de su familia. Esta actitud le ha granjeado el respeto incluso de sus críticos más acérrimos.
Gloria Serra es una de las figuras más reconocidas de la televisión española. Nacida en Barcelona, inició su carrera a finales de los años 80 y pronto se hizo famosa gracias a sus investigaciones y a su postura firme en muchas cuestiones. Su profesionalidad y capacidad para afrontar la presión la convirtieron en un referente para numerosos colegas. A pesar de su exposición pública, Serra siempre supo separar el trabajo de su vida privada, lo que le permitió mantener la armonía y proteger a sus seres queridos del exceso de atención. Su trayectoria es un ejemplo poco común de cómo se puede estar en el ojo público sin renunciar a la felicidad personal.











