
La televisión se ha convertido desde hace tiempo en un potente ascensor social, capaz de transformar a personas comunes en celebridades. Decenas de rostros, antes conocidos solo por un círculo reducido, alcanzaron la fama de la noche a la mañana gracias a su participación en distintos programas. Ese es precisamente el camino que ha recorrido Rubén Torres, quien en los últimos años se ha consolidado en la pantalla al participar en varios formatos de gran repercusión, incluido el reciente ‘Supervivientes All Stars’, donde llegó hasta la final. Pero, ¿cómo era su vida antes de recibir la fama?
Su debut televisivo fue hace apenas un par de años, en 2023, en el reality ‘Falso amor’ de Netflix. Poco después apareció también en Mediaset, formando parte de ‘Supervivientes 2024’, donde obtuvo un meritorio segundo puesto. Más tarde participó en la octava temporada de ‘La isla de las tentaciones’ como tentador, de la que salió junto a Bayan Al Masri. Ya en septiembre, volvió a viajar a Honduras para grabar la versión con celebridades del popular reality de supervivencia.
Gracias a esta actividad mediática, en los últimos dos años han salido a la luz varios detalles de su pasado. Rubén Torres Martín nació el 14 de agosto de 1992, así que actualmente tiene treinta y tres años. Es originario de Sabadell, en Cataluña, aunque hace tiempo que se trasladó a Barcelona, donde vive y trabaja. Su pareja es Laura Cantisano, influencer y enfermera. Sin embargo, antes de aparecer en la televisión, su vida profesional era completamente diferente.
Rubén logró compaginar con éxito dos profesiones muy distintas. Por un lado, trabajaba como bombero, un sueño de la infancia por el que luchó durante casi tres años, preparándose para unos exámenes exigentes. En mayo de 2019, finalmente alcanzó su meta. Según cuenta, detrás de este logro hubo noches en vela, horas de estudio, entrenamiento, nervios y una importante inversión económica, pero valió la pena. Tras completar la formación, se incorporó al cuerpo de bomberos de Barcelona, donde participó en labores de extinción de incendios, operaciones de rescate y trabajo preventivo. En sus redes sociales, de vez en cuando comparte momentos del servicio y ofrece consejos útiles.
Con el tiempo, a su trabajo principal se sumó una nueva pasión que terminó convirtiéndose en un negocio. Rubén decidió convertirse en tatuador y en 2022 abrió su propio estudio, Chester Tattoo, en Santa Coloma de Gramenet. Él mismo se encargó de reformar el local. El estudio ofrece no solo tatuajes, sino también servicios de piercing y micropigmentación.
Las redes sociales también ofrecen un vistazo a su vida personal. En las fotos de Instagram se refleja la vida típica de un joven: encuentros con amigos, fiestas, pasión por los coches, deporte y viajes. Entre las personas cercanas que aparecen con frecuencia en su perfil destacan su hermano Daniel, quien lo apoyó durante el programa televisivo, y su querido sobrino Thiago. Su madre Mari Carmen y su fiel perro Braco ocupan un lugar especial en su vida. También recuerda con cariño a su padre, que ya ha fallecido. En cuanto a su vida sentimental, antes de conocer a Laura Cantisano, mantuvo una relación larga con otra chica, que curiosamente también se llama Laura.












