
Marte, que hoy se asocia con un árido desierto rojo, tuvo en el pasado un aspecto completamente distinto. Los datos más recientes, obtenidos por un grupo internacional de científicos, replantean las ideas habituales sobre el pasado de este enigmático planeta. Investigadores de Italia y Suiza analizaron imágenes de tres sondas y descubrieron en la superficie marciana rastros de enormes masas de agua que alguna vez cubrieron gran parte de su hemisferio norte.
El foco de la investigación fue un sistema de cañones conocido como Valles Marineris, el más grande del sistema solar. En una de sus secciones, Coprates Chasma, los científicos identificaron depósitos inusuales semejantes a deltas fluviales, que en la Tierra se forman en lugares donde los ríos desembocan en mares u océanos. Según los expertos, estas estructuras evidencian de forma clara la existencia de vastos cuerpos de agua en el pasado marciano.
Evidencias de antiguos océanos
La forma y ubicación de los deltas encontrados no dejan lugar a dudas: hace miles de millones de años, ríos caudalosos cruzaban la superficie de Marte y desembocaban en un océano gigantesco. Todas las formaciones de tipo delta localizadas se encuentran de 3.650 a 3.750 metros por debajo del nivel cero de referencia del planeta. Esto es aproximadamente un kilómetro más alto que el punto más profundo de Valles Marineris, lo que sugiere que el antiguo océano podría haber rivalizado en extensión con el actual Océano Glacial Ártico de la Tierra.
Geólogos señalan que estos depósitos tienen una antigüedad de unos 3 mil millones de años. Según los cálculos, fue en ese periodo cuando Marte albergó la mayor cantidad de agua superficial. Curiosamente, estas estimaciones retrasan el «pico de la era acuática» del planeta en cientos de millones de años respecto a lo que se creía antes. Este descubrimiento obliga a replantear la evolución del clima y la geología marciana.
Potencial para la vida
La cuestión de si pudo surgir vida en Marte ha intrigado a la comunidad científica desde hace tiempo. Los nuevos hallazgos refuerzan la hipótesis de que las condiciones en el planeta no solo fueron húmedas, sino posiblemente adecuadas para el desarrollo de organismos simples. En la Tierra, la vida apareció relativamente rápido tras la presencia de agua, y si procesos similares ocurrieron en Marte, la posibilidad de hallar rastros de antiguos microbios resulta bastante realista.
Las zonas costeras de antiguos mares y océanos marcianos despiertan especial interés. Según los investigadores, es allí donde conviene buscar restos de compuestos orgánicos u otras señales de existencia de vida. Estas áreas podrán convertirse en objetivos prioritarios para futuras misiones dedicadas a la búsqueda de huellas biológicas en Marte.
¿A dónde fue el agua?
Sigue siendo un misterio cómo volúmenes tan enormes de agua desaparecieron de la superficie del planeta. Existen dos teorías principales: una parte del agua pudo haberse evaporado al espacio debido a la débil gravedad y la ausencia de un campo magnético, mientras que otra parte habría penetrado en el subsuelo, formando depósitos subterráneos de hielo. Investigaciones recientes confirman que Marte todavía alberga reservas significativas de hielo bajo su superficie, aunque su magnitud aún no está clara.
La desaparición gradual del agua hizo que Marte perdiera su color azul y se convirtiera en el árido y polvoriento mundo rojo que vemos hoy. Sin embargo, los nuevos descubrimientos ofrecen esperanza de que algún día la humanidad pueda devolverle a Marte parte de su antiguo esplendor, al menos en reconstrucciones científicas.
Dónde buscar huellas del pasado
Los científicos coinciden en que las antiguas costas conservadas en la superficie de Marte son los lugares más prometedores para buscar rastros de vida extraterrestre. Allí pudieron acumularse compuestos orgánicos y las condiciones eran más estables para el desarrollo de microbios. En los próximos años, estas zonas serán el centro de atención de misiones de investigación y podrían deparar hallazgos sensacionales.
Por si no lo sabía, Valles Marineris es un gigantesco sistema de cañones en Marte que se extiende más de 4.000 kilómetros y alcanza profundidades de hasta 7 kilómetros. Coprates Chasma es una de las mayores fracturas de este sistema, donde se han hallado estructuras geológicas clave que evidencian la existencia de antiguos cuerpos de agua. La investigación de los deltas y litorales marcianos continúa, y cada nueva imagen acerca a los científicos al descubrimiento de los misterios del planeta rojo.












