
La exitosa actuación de Carlos Sainz en la etapa de Bakú le dio al equipo Williams su primer podio de la temporada y sumó confianza al piloto. Sin embargo, el propio corredor destaca que el circuito de Singapur no se considera óptimo para el FW47, y que las próximas sesiones libres deberían aportar respuestas a muchas incógnitas.
Sainz comentó que en Arabia Saudí probó un nuevo traje refrigerante desarrollado por la FIA. Según él, el dispositivo no ofrece el efecto necesario durante toda la distancia de la carrera, por lo que prefiere utilizarlo cerca del final. A pesar de ciertas incomodidades y fallos técnicos, el traje ayuda a reducir el esfuerzo físico.
Hablando sobre las perspectivas en Singapur, Sainz señaló que el Williams ofrece mejores resultados en circuitos con baja carga aerodinámica. Cada vez que el equipo usa un alerón trasero más grande, la velocidad disminuye. No obstante, el piloto tiene la intención de luchar por posiciones altas, como ocurrió en Bakú, y espera mantener la motivación hasta el final de la temporada.
Sainz reconoció que este año ha sido uno de los más difíciles de su carrera. Tras la pausa de verano, regresó con un nuevo enfoque y energía, lo que le permitió obtener buenos resultados en Bakú y Monza. Sin embargo, una serie de infortunios volvió a afectar su estado anímico. Aun así, el piloto logró mantener la concentración y seguir progresando.
Sainz prestó especial atención a las condiciones climáticas en Singapur. Según él, la alta humedad combinada con una temperatura de alrededor de 29 grados supone una carga adicional para el organismo. A diferencia de otras etapas, donde el calor no va acompañado de humedad, aquí los deportistas se enfrentan a desafíos más serios.
El traje de refrigeración, según Sainz, se ha ido perfeccionando poco a poco. Si antes su autonomía era de media hora, ahora el sistema puede funcionar cerca de una hora. El piloto señaló que, incluso en caso de posibles fallos, está dispuesto a terminar la carrera sin apoyo adicional, aunque, cuando el traje funciona correctamente, el cansancio físico disminuye.
Sainz también destacó la popularidad de los baños de hielo entre los pilotos. Según él, este método de recuperación se ha convertido en un estándar en el paddock en los últimos 8-10 años. Antes, no todos los deportistas recurrían a esta técnica, pero ahora prácticamente todos la utilizan para reducir el estrés y la fatiga.
Sainz prefirió no revelar algunos detalles de su preparación, señalando que cada piloto tiene sus propios secretos. Añadió que, a pesar de ciertas molestias asociadas con la construcción del traje, durante la carrera toda la atención está centrada en el manejo del automóvil y el malestar apenas se percibe.
El piloto español expresó su confianza en que los ingenieros continuarán trabajando en la mejora del sistema de refrigeración, y que en el futuro será más eficiente. En general, Sainz valoró positivamente la introducción de nuevas tecnologías, destacando su importancia para aumentar la comodidad y la seguridad en la pista.












