
Mientras gran parte de España afronta temperaturas elevadas en el verano de 2025, en la región de La Rioja existe un rincón que ofrece frescura natural. Se trata de la localidad de Ezcaray, situada al pie de la Sierra de la Demanda. Gracias a su ubicación, incluso en los días más calurosos, las noches aquí permanecen frescas, lo que la convierte en un destino atractivo para quienes buscan escapar del calor.
Ezcaray, reconocido como el primer núcleo turístico de La Rioja, ha conservado su encanto histórico. Su centro es un laberinto de calles empedradas, pasajes con arcos y antiguas casas de piedra. La imagen arquitectónica del pueblo la conforman tanto edificios tradicionales como casas señoriales y palacetes del siglo XVIII, entre los que destacan el Palacio del Ángel y las casas de familias nobles. Pasear por sus calles permite sumergirse en la atmósfera del pasado y refugiarse del sol de verano bajo la sombra de antiguos soportales.
El principal símbolo arquitectónico de Ezcaray es la iglesia de Santa María la Mayor. Fue construida sobre los cimientos de un templo románico del siglo XII y, con el paso de los siglos, incorporó elementos góticos, renacentistas y del estilo hispano-flamenco. Cerca del pueblo se encuentra la ermita de Nuestra Señora de Allende, famosa por su singular colección de imágenes de ángeles arcabuceros traídos del virreinato del Perú.
El entorno natural de Ezcaray es uno de sus principales atractivos. Desde aquí parten numerosas rutas de senderismo, incluida una senda que conduce a un haya de 450 años. Además, por la localidad pasa la ‘Vía Verde del Oja’, un itinerario acondicionado sobre una antigua vía ferroviaria. Este trayecto es accesible para peatones, ciclistas y personas con movilidad reducida, y permite disfrutar de vistas a los bosques ribereños, campos y viñedos.
En invierno, la estación de esquí Valdezcaray, situada junto al pico San Lorenzo, atrae a los aficionados a los deportes de invierno. Durante el verano, sus laderas se convierten en un espacio ideal para el senderismo, el ciclismo de montaña y la escalada. Las montañas ofrecen densos bosques de frondosas, miradores panorámicos y oportunidades para disfrutar de actividades al aire libre.
Ezcaray también es un importante centro gastronómico. Aquí se encuentra el restaurante ‘El Portal de Echaurren’, el primero en La Rioja en recibir una estrella Michelin y que hoy ostenta dos. Junto a él, el establecimiento ‘Echaurren Tradición’ conserva recetas de la cocina local tradicional. La oferta gastronómica se completa con numerosos bares y restaurantes, donde se pueden degustar desde menús de autor hasta platos más sencillos como croquetas, pimientos rellenos y embutidos locales, siempre acompañados de vinos de Rioja.
La proximidad a otros lugares emblemáticos convierte a Ezcaray en una base ideal para explorar la región. Muy cerca se encuentran la ciudad de Santo Domingo de la Calzada, un importante punto en el Camino de Santiago, y los monasterios de Yuso y Suso en San Millán de la Cogolla, incluidos en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Así, Ezcaray ofrece una experiencia integral que combina un clima fresco, patrimonio cultural, belleza natural y una gastronomía excepcional.











