
En los últimos años, los ecosistemas europeos enfrentan un nuevo reto: el gusano depredador Obama nungara, antes presente únicamente en Sudamérica, se está expandiendo rápidamente por el continente. Este gusano plano, originario de Argentina, ya ha sido detectado en jardines y parques de Austria, Francia y Alemania. Su aparición genera preocupación entre biólogos y agricultores, ya que tiene el potencial de alterar profundamente el equilibrio del suelo.
Obama nungara fue detectado por primera vez en Austria, en las cercanías de Tulln, en la Baja Austria. En los últimos dos años, expertos del Museo de Historia Natural de Viena y la Universidad de Innsbruck han registrado cuatro casos de su presencia. Los estudios genéticos confirman que se trata del mismo gusano depredador, que ya se ha convertido en un problema en varios países europeos.
Vías de introducción
El principal medio por el que Obama nungara llega a Europa es la importación de plantas ornamentales. Viaja inadvertido con la tierra y las raíces, cruzando fronteras y rápidamente colonizando nuevos territorios. En Francia, este gusano ya está presente en aproximadamente tres cuartas partes del país, mientras que en Alemania se detectó por primera vez en 2020, incluso en Baviera.
Los especialistas señalan que este gusano destaca por su alta capacidad de supervivencia y su rápida adaptación a nuevas condiciones. En Europa, apenas tiene enemigos naturales: aves y erizos lo evitan debido a su sabor desagradable y amargo. Esto permite que Obama nungara se reproduzca sin obstáculos y amplíe su área de distribución.
Impacto en el suelo
El principal peligro que representa esta especie es la destrucción de las lombrices de tierra. Son ellas las que garantizan la porosidad y fertilidad del suelo, ayudan a su aireación y a la descomposición de materia orgánica. Obama nungara caza activamente lombrices, además de alimentarse de caracoles, larvas de insectos y cochinillas. Si la población de lombrices disminuye drásticamente, esto podría degradar la calidad del suelo y reducir el rendimiento de los cultivos.
Los científicos advierten que las consecuencias de la proliferación de este gusano depredador pueden ser a largo plazo y afectar no solo la agricultura, sino todo el ecosistema. Se acumularán restos vegetales en el suelo, disminuirá su permeabilidad al agua, lo que repercutirá en el crecimiento de las plantas y el estado general del medioambiente.
Geografía y clima
Por ahora, Obama nungara se encuentra principalmente en la frontera oriental del área adecuada para su supervivencia. Los modelos de distribución indican que Austria y Alemania están en los márgenes donde el gusano puede vivir cómodamente. Sin embargo, el cambio climático y el aumento de las temperaturas medias pueden modificar esta situación: la zona de presencia de este gusano depredador se expandiría hacia el norte y el este.
Con el aumento de las temperaturas, el gusano es capaz de colonizar nuevas regiones donde antes no podía sobrevivir debido al frío. Esto supone un riesgo adicional para los países de Europa Central y Oriental, donde la agricultura es clave para la economía.
Reacción de los científicos
Biólogos y ecologistas siguen de cerca la expansión de Obama nungara. Aún no está claro si esta especie podrá asentarse de forma permanente en Alemania y Austria. Las investigaciones continúan: los científicos analizan las características genéticas de las poblaciones y desarrollan métodos para controlar el número de este gusano depredador.
Al mismo tiempo, los expertos recomiendan a jardineros y agricultores tener cuidado al adquirir plantas ornamentales y revisar regularmente el suelo en busca de especies inusuales. Si se detectan gusanos sospechosos, se aconseja informar del hallazgo a las organizaciones locales de protección ambiental.
Por si no lo sabías, Obama nungara es un gusano plano que puede alcanzar hasta 7 centímetros de longitud, caracterizado por su color oscuro y cuerpo alargado. La especie fue descrita por primera vez en 2016 por científicos franceses. Desde entonces, ha sido objeto de especial atención por parte de biólogos de todo el mundo. En Argentina, su país de origen, este gusano es un habitante común del suelo, pero en Europa se ha convertido en una especie invasora peligrosa que puede causar graves daños a los ecosistemas y la agricultura.












