
En España, es habitual entre los conductores colocar diferentes talismanes en el interior del coche. Una de las opciones más populares es la hoja de laurel. Muchos creen que esta planta puede aportar seguridad en el viaje y proteger de los contratiempos.
El laurel puede verse no solo en los coches, sino también en el equipaje de viajeros que parten en tren o avión. Aunque no hay evidencia científica de la eficacia de este amuleto, la tradición se mantiene y se transmite de generación en generación.
El principal beneficio de la hoja de laurel en el coche es su aroma. Las hojas desprenden un olor suave y agradable, capaz de sustituir los ambientadores tradicionales. Cambiar las hojas con regularidad ayuda a mantener el coche fresco, especialmente si ha estado mucho tiempo sin usarse o ha sufrido humedad.
Además, el laurel ayuda a eliminar el olor a humedad, lo que resulta especialmente útil para quienes utilizan poco el coche o viven en zonas con lluvias frecuentes. Esta planta también es conocida por su eficacia para repeler insectos. Distribuyendo algunas hojas por la guantera o los compartimentos de las puertas, se puede reducir la presencia de hormigas u otras plagas pequeñas.
Otro beneficio que se destaca es la influencia del aroma del laurel en el estado emocional del conductor. Se considera que su fragancia ayuda a reducir el nivel de estrés y contribuye a mantener la calma al volante. Por eso, muchos españoles prefieren tener siempre a mano algunas hojas frescas de esta planta.
De este modo, la hoja de laurel en el coche se ha convertido para muchos españoles no solo en un símbolo de buena suerte, sino también en un recurso práctico para mantener la limpieza y la comodidad en el interior del vehículo.












