
En los últimos meses se ha observado un aumento de los casos de estafas relacionadas con automóviles en España. Los delincuentes emplean un nuevo método conocido como la “estafa del gato hidráulico”. El engaño consiste en que los estafadores, haciéndose pasar por mecánicos, se acercan a los conductores, afirman que sus vehículos tienen una avería grave y ofrecen su ayuda.
Normalmente, los delincuentes eligen a sus víctimas en aparcamientos o cerca de carreteras transitadas. Se acercan al conductor y le informan de que han notado un ruido sospechoso u otro problema en el coche. Tras esto, ofrecen revisar el vehículo y aseguran que continuar la marcha podría ser peligroso.
Para convencer al propietario del coche de la necesidad de una reparación, los estafadores utilizan un gato hidráulico. Levantan el vehículo, simulan examinarlo cuidadosamente y luego informan de una supuesta avería grave. A continuación, ofrecen reparar la “avería” de inmediato por una suma considerable, normalmente de varios cientos o incluso miles de euros.
En la mayoría de los casos, la avería no existe. Los estafadores se aprovechan de la confusión y la confianza del conductor, quien, por temor a su seguridad, accede a los servicios impuestos. Tras recibir el dinero, los delincuentes desaparecen rápidamente y la víctima se queda sin nada.
La policía de España advierte: no acepte ayuda de desconocidos, especialmente si se trata de dinero. Si alguien insiste en una reparación urgente y exige el pago en efectivo o por transferencia, es mejor rechazarlo y acudir a un taller de confianza. También se recomienda mantener la calma y no ceder ante la presión.
Los expertos aconsejan prestar especial atención en los aparcamientos de centros comerciales, supermercados y gasolineras, ya que es allí donde los estafadores actúan con mayor frecuencia. Si se encuentra en una situación similar, intente recordar las características de los sospechosos y notifique lo ocurrido a la policía.
Se recomienda a los conductores revisar periódicamente el estado técnico del vehículo en servicios oficiales y no confiar en desconocidos que ofrezcan ayuda en la carretera. En caso de duda, es preferible contactar con el servicio de carreteras o solicitar una grúa.
La proliferación de estos tipos de estafas resalta la importancia de la vigilancia y la precaución en las carreteras de España. Siguiendo unas sencillas normas de seguridad, se puede evitar pérdidas económicas y situaciones desagradables.











