
El 15 de agosto, fiesta nacional de la Asunción de la Virgen María, este año coincide con una de las olas de calor más intensas del verano. Con termómetros superando los 40°C en muchas regiones del país, tanto residentes como turistas buscan cómo combinar ocio y actividades culturales con un merecido respiro del calor. La clave para disfrutar del puente largo de forma cómoda está en planificar estratégicamente: elegir el mejor horario para cada actividad y buscar lugares que ofrezcan alivio ante el sol abrasador.
Cuando el asfalto parece derretirse en la calle, las profundidades de la tierra ofrecen un entorno estable y fresco. Estos refugios naturales permiten combinar turismo con un respiro del calor intenso. Por ejemplo, las famosas Cuevas de Nerja en la provincia de Málaga mantienen una temperatura constante de entre 17 y 21°C, perfecta para admirar sus impresionantes bóvedas y estalactitas milenarias. Más al norte, en Cantabria, la Cueva de El Soplao sorprende a los visitantes con formaciones excéntricas poco comunes. Y en Castellón, las Cuevas de San José invitan a un paseo en barca por el río subterráneo navegable más largo de Europa, una experiencia refrescante y fascinante.
Para quienes no conciben el verano sin el mar, las actividades acuáticas se convierten en la mejor receta contra el calor. Un crucero al atardecer por la bahía de Cádiz permite disfrutar de la ciudad bañada por la luz dorada del ocaso, mientras la brisa marina hace olvidar el calor del día. En Galicia, un paseo en barco por la ría de Arousa es una excelente manera de ver las bateas (granjas de mejillones) y pequeñas islas, con paradas para nadar en aguas cristalinas. Para los más activos, una ruta en paddle surf a lo largo de la costa de Valencia ofrece una refrescante vista de la ciudad desde el Mediterráneo. También se puede disfrutar de la frescura de Bilbao durante un paseo en catamarán de una hora por el río, desde donde se obtienen vistas únicas del Museo Guggenheim.
Cuando el calor del día da paso a la brisa fresca de la tarde, las ciudades españolas se transforman. Sevilla, con sus monumentos iluminados y calles animadas, revela su encanto en excursiones nocturnas que combinan historia y leyendas locales. Granada invita a perderse en una ruta donde, bajo el cielo estrellado, los muros cuentan secretos de moros y cristianos. En Salamanca, el tour nocturno gratuito que comienza a las 21:30 es la forma ideal de disfrutar sin prisas ni calor de su famosa Plaza Mayor y del centro histórico. Madrid se muestra como una ciudad intrigante gracias a un recorrido por lugares misteriosos, que atraviesa callejones y plazas donde aún se perciben enigmas y fenómenos paranormales.
Si buscas un refugio completo del calor, las mejores opciones son los lugares cubiertos con sistema de climatización. En Madrid, el Museo del Prado ofrece un recorrido por las obras maestras de Velázquez, Goya y El Bosco en salas frescas y climatizadas. Málaga rinde homenaje a uno de sus hijos más ilustres en el Museo Picasso, donde el arte contemporáneo se fusiona con la frescura de sus galerías. Y en Barcelona, la Sagrada Familia no solo impresiona por su arquitectura, sino que permite explorar su magnífico interior en un ambiente agradablemente fresco, incluso en pleno agosto.












