
Oviedo espera con expectación. Muy pronto, el 23 de octubre de 2025, aquí volverá a celebrarse la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias. Este evento no es solo un homenaje al talento en la ciencia y el arte, sino también una pasarela para la familia real española. Sin duda, todas las miradas estarán puestas en la heredera al trono, cuyo mayoría de edad ha marcado el inicio de una nueva etapa en su vida pública y en su narrativa de estilo.
Con cada año resulta más evidente cómo la joven infanta define su propia estética, alejándose poco a poco de la influencia de su madre, reconocida icono de la moda. Si la reina representa la elegancia clásica, su hija mayor se atreve cada vez más a experimentar, buscando el equilibrio entre el protocolo y las tendencias juveniles. Para ella, estos actos públicos son una rara oportunidad de dejar a un lado el estricto uniforme militar y lucir atuendos sofisticados, demostrando así su personalidad.
Recordemos algunos de sus estilismos que dieron de qué hablar en todo el país. En 2023 causó sensación con un vestido de Moises Nieto que creaba la ingeniosa ilusión de un conjunto de dos piezas: un top de tweed de manga corta y una falda plisada de gasa vaporosa. Una delicada peplum en la cintura añadía un toque de refinamiento. El conjunto se completaba con unos zapatos aterciopelados de Mascaró y unos pendientes especiales de Bvlgari. Esta joya fue tomada de la colección de su madre, quien los lució en su primera ceremonia en Asturias, añadiendo así un aire de simbolismo y continuidad.
Ese mismo año 2023, en el encuentro con los galardonados, la futura reina lució un encantador vestido-camisa rosa de Simorra. El modelo, de largo midi con cuello y una hilera de botones, estaba confeccionado en fil coupé, un tejido ligero con un dibujo floral recortado. Esta elección mostró una faceta diferente de ella: más relajada, pero igual de elegante.
Sin embargo, su declaración de estilo más impactante fue, probablemente, la elección para la gala de 2024. La princesa apareció con un traje sastre impecable de tres piezas. El conjunto incluía una americana tipo esmoquin, chaleco y pantalones rectos de tiro alto que le sentaban a la perfección. Completó el look con zapatos de tacón bajo tipo kitten heel de PINKCHIC Guagua y el cabello recogido en un elegante moño, con dos mechones sueltos enmarcando el rostro. Esta decisión aportó un toque juvenil y desenfadado a un atuendo formal.
Un año antes, en 2022, eligió un coqueto minivestido de Michael Kors. El estampado floral en blanco y negro, las mangas abullonadas y un lazo juguetón en el bajo aportaban frescura y estilo. Un dato interesante: el vestido fue adaptado especialmente para ella, alargándolo con una banda adicional de tela para cumplir con el protocolo del palacio. Los pendientes Chanel de la colección de la reina y los zapatos de Carolina Herrera pusieron el broche final a este look inolvidable.
Cada uno de estos atuendos no es solo una elección acertada, sino también un reflejo de la creciente confianza en sí misma de la futura jefa de Estado. Ella demuestra que puede ser no solo heredera al trono, sino también una nueva referente de la moda. Toda España espera con expectación el look que elegirá para la ceremonia de este año.












