
La Semana de la Moda de Madrid Mercedes-Benz Fashion Week, que este año celebra su cuadragésimo aniversario, sorprendió al público con un verdadero acontecimiento. La imagen de la campaña conmemorativa es Blanca Suelves, una mujer cuyo nombre es sinónimo de elegancia y auténtico aristocratismo para muchos españoles. Su regreso al mundo de la alta costura, tras una larga ausencia, se ha convertido en uno de los temas más comentados de septiembre: vuelve a las pasarelas donde, hace años, inició su brillante carrera.
Blanca Suelves siempre ha sabido proteger su vida privada de las miradas ajenas, marcando con claridad la frontera entre su imagen pública y su espacio personal. Incluso en situaciones mediáticas, como la ruptura con Joaquín Güell sobre la que la prensa escribió hace unos meses, ella optó por no hacer comentarios. Esta discreción se ha convertido en su sello personal. De igual forma, su matrimonio de veinticinco años con Ioannes Osorio, duque de Albuquerque, terminó de manera reservada y sin declaraciones públicas. El inicio del proceso de divorcio solo se conoció en diciembre de 2021, pero ninguna de las partes rompió el silencio.
El divorcio trajo no solo dolor emocional, sino también un duro golpe profesional. Blanca dedicó mucho esfuerzo y talento a la gestión de una parte de la finca Soto-Mosanake, propiedad de su exmarido. Gracias a su empeño y visión empresarial, este lugar se convirtió en uno de los espacios más exclusivos para la celebración de bodas de la alta sociedad. Aquí, por ejemplo, se celebró la boda de Victoria López-Quesada, ahijada del rey Felipe VI. A pesar del éxito evidente del negocio próspero que creó, tras la separación, según se informa, no recibió ninguna compensación económica por su trabajo, disponiendo únicamente de un contrato como empleada.
Nacida en Perú en 1968, Blanca es hija de Juan José de Suelves y de Poniç, marqués de Tamarit, y de Victoria Eugenia de Figueroa y de Borbón, pariente del rey honorario Juan Carlos I. Pasó su infancia en Sudamérica y dio sus primeros pasos en el mundo del modelaje ya en España. Tenía apenas 16 años cuando debutó en la entonces Pasarela Cibeles. Ahora, décadas después, regresa para brillar de nuevo. Para la generación que la admiró en el pasado, este es un evento muy esperado. Y para el nuevo público, su presencia será un recordatorio de que el verdadero estilo y la elegancia no tienen edad.












