
Oviedo se prepara para el evento cultural más importante del año. El 24 de octubre, el Teatro Campoamor volverá a abrir sus puertas para la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias 2025. Toda la atención estará puesta, como siempre, en la familia real: el rey Felipe VI, la reina Letizia y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía. Mientras todos especulan sobre qué look elegirá la reina para la próxima noche, te invitamos a mirar atrás. Durante dos décadas, sus apariciones en esta gala se han convertido en un auténtico diario de estilo, reflejando no solo sus gustos personales, sino también su evolución de princesa a reina consorte. Es una historia de moda contada al ritmo de la alta costura.
La era del minimalismo y las decisiones audaces: 2020-2024
En los últimos años, se ha notado un cambio evidente en las preferencias de moda de la reina. Ha apostado con más frecuencia por nuevas firmas y siluetas más atrevidas, dejando atrás su colaboración durante años con un solo diseñador de alta costura. En 2024, Letizia eligió un vestido midi negro de Carolina Herrera con escote asimétrico. El gran protagonista del look fue un enorme volante en el hombro, un detalle llamativo e inolvidable. Complementó el conjunto con zapatos y clutch de Magrit, además de unos pendientes llamativos de De Grisogono con diamantes negros. Un año antes, en 2023, volvió a optar por Carolina Herrera: un ceñido vestido negro, también con la parte superior asimétrica, aunque en esta ocasión con un solo puño largo. Combinó este seductor look con zapatos de Aquazzura. En 2022, su elección recayó en un vestido negro texturizado de la misma firma, adornado con flores voluminosas y lentejuelas blancas. Curiosamente, la socialité Sassa de Osma ya había lucido este mismo diseño anteriormente. En 2021, la reina apoyó a los diseñadores españoles y apareció con un vestido de The 2nd Skin Co., inspirado en el estilo New Look, confeccionado en tafetán negro con grandes lazos en las caderas. El look se completó con joyas históricas del tesoro de la corona española. Y 2020 marcó un punto de inflexión: Letizia rompió por primera vez con la tradición y renunció a un atuendo de Felipe Varela, eligiendo en su lugar repetir un vestido azul marino de Delpozo que ya había llevado en 2017.
En busca de su estilo y lealtad a Varela: 2015-2019
Este periodo coincidió con los primeros años de su papel como reina consorte. Su estilo se volvió más seguro y refinado, aunque seguía confiando a menudo la creación de sus looks a su favorito, el diseñador Felipe Varela. El año 2019 fue especialmente importante, ya que por primera vez sus hijas participaron en la ceremonia. Para la ocasión, Letizia eligió su color favorito: el rojo. El vestido de seda de Varela, con efecto corsé y falda midi plisada, lucía majestuosamente real. Un año antes, en 2018, mostró uno de los conjuntos más espectaculares en la historia del premio. El vestido de corte recto firmado por Varela estaba completamente bordado a mano con hilo azul, cristales y metal, creando una silueta escultórica. En 2017, la reina optó por un vestido de inspiración oriental: gasa de seda blanca decorada con grullas y flores bordadas, símbolos de longevidad. Y en 2016, su aparición generó un intenso debate. El vestido de cóctel en tono nude de Varela, con bordados sobre tul “invisible”, fue considerado por muchos como demasiado atrevido. El año 2015 marcó la primera vez que el premio cambió de nombre de “Príncipe” a “Princesa de Asturias”. Letizia celebró el evento con un elegante vestido negro de falda asimétrica, adornada con volantes en efecto degradado desde antracita hasta gris perla.
Los primeros pasos de la princesa: 2006-2014
En sus primeros años asistiendo a la ceremonia como Princesa de Asturias, Letizia optaba por un estilo más discreto y clásico. Casi siempre elegía looks monocromáticos diseñados por Felipe Varela. En 2014, rindió homenaje a la región apareciendo con un vestido de encaje color zafiro, en alusión a la bandera de Asturias. En 2013, deslumbró con un sofisticado vestido de gasa de seda verde con detalles semitransparentes y bordados de cristal. El año 2012 se recuerda por un elegante conjunto de dos piezas: un top negro y una falda de gasa blanca, acompañado de un accesorio poco habitual en ella: un pequeño tocado tipo pastilla. En los años siguientes eligió opciones aún más sobrias: un vestido color café con bordado floral en 2011, un conjunto de encaje negro y falda de tipo “campana” en 2010 y un sencillo vestido de encaje azul en 2008, que repitió en otras ocasiones. En 2007, su elección fue un conjunto blanco con bordados plateados y un bolero a juego. Y en 2006, tras no asistir a los premios en 2005 por el nacimiento de la princesa Leonor, Letizia acudió a la ceremonia embarazada de la infanta Sofía. Apostó por un encantador look premamá: un vestido rosa suave y un abrigo de tweed con lentejuelas.












