
La noche del 23 de octubre de 2025 en Oviedo concluyó por todo lo alto. En el Auditorio Príncipe Felipe se celebró el trigésimo tercer concierto previo a la entrega de los Premios Princesa de Asturias. El rey Felipe VI, la reina Letizia y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, honraron con su presencia este evento cultural. El programa incluyó obras de grandes compositores del siglo XIX, Brahms y Dvořák, interpretadas por la Orquesta Filarmónica de Oviedo y el Coro de la Fundación Princesa de Asturias. Todo apuntaba a que, tras los acordes finales, la parte oficial finalizaría y la familia real abandonaría el recinto.
Sin embargo, los acontecimientos tomaron un giro inesperado. Al salir del auditorio, los monarcas no se apresuraron a subir a sus vehículos. En su lugar, se dirigieron hacia los ciudadanos que llevaban horas aguardando en la calle para ver, aunque fuera de lejos, a la familia real. Este gesto, lleno de sinceridad y calidez, evidenció el deseo de acercarse al pueblo y agradecer el apoyo constante que los habitantes de Oviedo les brindan cada año. El ambiente se impregnó de una cercanía espontánea, sin ningún tipo de protocolo.
Los diálogos que se entablaron entre los miembros de la realeza y el público estuvieron llenos de momentos emotivos y divertidos. La princesa Leonor conversó animadamente con dos niñas pequeñas. Cuando una de ellas se presentó como Sofía, la heredera al trono sonrió y comentó que así se llama su hermana, lo que provocó ternura entre los presentes. La infanta Sofía, por su parte, aceptaba los cumplidos con un poco más de reserva propia de su edad, aunque su agradecimiento era igual de sincero. Una mujer expresó a la reina Letizia su admiración por su labor y elegancia, a lo que la soberana respondió con un cordial agradecimiento.
Quizás el momento más memorable fue la conversación del rey Felipe con una señora mayor. Con sentido del humor, la mujer le contó al monarca que llevaba «ochenta y cinco años y tres horas» esperando ese encuentro. El rey, visiblemente conmovido por la confesión, se rió de corazón y le estrechó la mano calurosamente, agradeciéndole su paciencia. Escenas similares se repetían una y otra vez: la gente agradecía la visita, hacía cumplidos a las princesas señalando lo mucho que han crecido y mostraba su alegría por conocer a la futura reina. Fue una interacción cercana y espontánea que rompió todas las barreras.
Esta velada fue solo el preludio de una intensa agenda para la familia real en Asturias. Al día siguiente, 24 de octubre, les esperan audiencias con los galardonados en el Hotel Reconquista, y por la tarde tendrá lugar la ceremonia oficial de entrega de premios. La visita concluirá el sábado, 25 de octubre, con un viaje a Valdesoto, donde los monarcas entregarán el reconocimiento de «Pueblo Ejemplar de Asturias 2025».












